sábado, 14 de mayo de 2011

NO ESTOY INSPIRADA - I'M NOT INSPIRED


LAKE LOUISE, ALBERTA, CANADA

Como no estoy muy inspirada he decidido copiar mi primer post que muchos, por no decir todos, los que me visitais últimamente no habreis leido.  Por otro lado, también le estoy copiando la idea a mi querido THIAGO con sus posts vintage... ¡Perdona Thiaguiño!

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Since I'm not very inspired lately, I've decided to copy the first post I wrote, which I'm sure no one who visits me now, has read.  I'm also copying the idea from one of my dear bloggers THIAGO who sometimes writes his "vintage" posts...

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EMIGRACION -  IMMIGRATION



TORONTO


Lo que mucha gente no sabe es que los hijos de emigrantes se sienten peor que los exiliados porque un niño no decide irse a otro país, tiene por fuerza que emigrar con sus padres. Yo fuí hija de emigrantes. En 1955, con 11 años nos fuimos a Canada. Mi padre, ingeniero agrónomo decidió emigrar a ese país porque no aguantaba el regimen franquista y, aunque nuestro nivel de vida en el país vasco era acomodado pensó que ese país sería el mejor para educar a sus hijos. De acuerdo, fue un país maravilloso para mi educación pero cuando llegamos, el dia de los Santos Inocentes (28 de Dic.) a Halifax, Nova Scotia en el "Conte Biancamano" (habíamos zarpado de Barcelona) mi alma se cayó al suelo. No entendía el idioma (jamás había oido el inglés). Cogimos un tren hasta Montreal. El trayecto fue eterno, desde las ventanas solo se veían pinos y nieve, nieve y pinos:  ninguna señal de vida...grandes espacios vacios (que ahora echo de menos...). Montreal me gustó porque al oir el francés me sentía un poco como en casa ya que veníamos de Irún y estaba acostumbrada al idioma.  Solíamos atravesar la frontera muy amenudo para comprar cosas en Hendaya. Pero nuestro destino final era Toronto. Llegamos el 7 de enero, Toronto era un lugar lúgubre, arquitectura victoriana, calles llenas de nieve sucia, de cables eléctricos. Horrible. Empecé el colegio, era la única española e hispano-parlante, no entendía el idioma entonces me imaginé que aún seguía en el barco que nos llevaba de vuelta a Barcelona y que la gente solo hablaba un idioma extraño.  Cruzando una calle envuelta en mis ensoñaciones, no me pilló un coche de milagro.   Odié Canada durante dos años.  Quería volver a España donde se encontraba el resto de mi gente:  mis abuelas, mis tios, mis primos porque el estar solo con mis padres y mi hermano se me hacía muy claustrofóbico.  Lo que digo, ser hijo de emigrantes es peor que estar exiliado.

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What many people don't realize is that being an immigrant's child is worse than being an exile because a child doesn't choose to leave, she/he has to, inevitably, go with her/his parents.  I was an immigrant's daughter.  In 1955, when I was eleven, we moved to Canada.   My father, an agricultural engineer, decided to immigrate to that country because he couldn't stand the Franco regime and, although our way of life in the Basque country was  very comfortable, he thought, rightly so, that it was the best country for our education.   It was.  However, when we arrived in Halifax on December 28th (equivalent to our April Fool's day...), on the "Conte Biancamano", that we had boarded in Barcelona, I was very disappointed!   I didn't understand the language (I had never heard English in my life).  We took a train to Montréal.  The trip was endless, from the windows I only saw snow and pines, pines and snow: not a sign of life.  Great empty spaces (which I now miss...).  I liked Montréal because hearing French made me feel more at home since we came from Irún, on the French border, and we used to cross often to Hendaye to shop  so I was familiar with the language.  But our final destination was Toronto.   We arrived on January 7th.  Toronto, at the time, was a dark city, very Victorian, full of slush and cables.  Horrible.  I started school, I was the only Spanish-speaking student and since I didn't understand the language, I imagined I was still on the ship taking me back to Barcelona and the people on board only spoke a strange language.  I was almost run over by a car in a crosswalk due to my day-dreaming.  For two years, I hated Canada.   I wanted to come back to Spain where the rest of my family were:  my grandmothers, my aunts and uncles, cousins...  Because living just with my parents and brother was very claustrophobic.  Yes, let me tell you, being an immigrant's child is worse than being an exile.

20 comentarios:

Asun dijo...

Pues igual te lo copio yo también, que aparte de andar muy pero que muy vaga tampoco ando nada inspirada.

Hay edades en las que ciertamente ese cambio de vida tan fuerte, y además impuesto, tiene que ser muy difícil de llevar, y más si como en tu caso el idioma es otro.
Sin embargo ahora, después del paso de los años, seguro que estás más que agradecida de la decisión que tomaron tus padres que hizo que te educaras en una cultura mucho más evolucionada que la franquista.

Besos

Capri c'est fini dijo...

Merche, menuda semana de líos en blogger, tú último comentario desapareció de mi blo pero está leído y computado. Muchas gracias por ser tan fiel.

Un beso.

Euphorbia dijo...

Me gusta la iniciativa, llevas tanto tiempo con el blog que muchos de nosotros no hemos tirado tan atrás.

Debe ser duro cambiar de escenario tan radicalmente a esas edades, otra cosa debe ser cuando los hijos son mucho más pequeños.

Hacía días que no sabía de ti. Te están esplotando por estas islas...

Un abrazo

Merche Pallarés dijo...

ASUN, sí, con los años no le he podido agradecer lo suficiente a mi querido padre por haber tomado esa decisión. Fue un placer haber pasado mis años formativos en ese gran país con una educación igualitaria, muy democrática Y CRISTIANA sin tanta tontería religiosa católica, apóstolica y romana que existía en éste en esos años. Muchos muxus, M.

CAPRI, sí, ¡qué semanita! Ví que mi comentario se había borrado pero ya te lo he vuelto a escribir. Gracias por tu comentario siempre tan menguado pero tan bienvenido. Muchos besotes, M.

EUPHORBITA, mira, el mal de país, la saudade, es un dolor tan, tan grande que no se lo deseo a nadie, especialmente a mi edad en plena pubertad. Fue un desgarro terrible pero, como todo en la vida, no hay mal que por bien no venga y ese dolor me forjó un escudo, un parapeto, que después, los demás dolores de la vida como los amores sobre todo, me han, sencillamente, resbalado. Nunca he sufrido por amor lo cual es una bendición... Besotes, M.

Aldabra dijo...

pues imagino que sí, que sería muy muy difícil para ti; cuando somos pequeños somos muy vulnerables, menos mal que después nos adaptamos y nos rehacemos sin problemas.

biquiños.

p.d.: muy buena idea la de los posts vintage.

Marcelo dijo...

Conocía tu historia en Canadá, pero es un gusto volver a leerla con aspereza...canadiense!
Un beso

TORO SALVAJE dijo...

Tú estás inspirada siempre Merche.
Aunque no te lo parezca.

Que duro debió ser para ti.

Besos.

Myriam dijo...

Te entiendo perfectamente, yo que he crecido en varios paises.

Besos

Pedro Ojeda Escudero dijo...

¡Novedades, queremos novedades! Pero de vez en cuando está bien refrescar lo que uno dijo. Cuando me releo veo lo que he cambiado... o cómo sigo pensando lo mismo.
Besos.

Merche Pallarés dijo...

ALDABRIÑA, tu vienes de una tierra de emigrantes. Supongo que conocerás historias de "saudades" (como me gusta esa palabra..., gallega tenía que ser...) pues sí fue duro pero reconozco que mi padre tomó la decisión correcta porque a estas alturas, si nos hubiésemos quedado en Euskadi (en aquellos años de plomo), quizá mi hermano hubiera sido un etarra y yo encerrada en un manicomio directamente. Besotes, M.

MARCELO, gracias mi querido. Sé que me sigues desde los principios del tiempo... Un día de éstos copiaré/pegaré el de los donuts que te gustó tanto... Besotes, M.

TORO, gracias pero no siempre. Sí fue duro pero valió la pena y eso es lo que cuenta, querido. Besotes, M.

MYRIAM, sabía que me entenderías, querida, porque ambas hemos sido nómadas... Muchos besotes, M.

PEDRO, ¡Es que novedades no tengo muchas! Mejor tirar de los "vintage" (de vez en cuando) ya que muchos de los nuevos blogueros no los han leido. Tú también estás desde los albores de mi blog pero otros, no, querido. Además es muy simpático rememorar y editar esos primeros posts tan mal escritos (lo digo por mi...). Besotes, M.

Abejita de la Vega dijo...

Es una idea volver atrás, en mi caso, te confesaré que mis principales entradas...tuve que autocensurarlas. Y eran más inocentes que un canario...

Para un niño es una tragedia ser distinto y eso es lo que les pasa a los niños de los emigrantes, aunque no les falte de nada,como veo que es tu caso. La singularidad nos gusta a los mayores, no a los pequeños.

Si te hubieras quedado en Irún, tu vida hubiera sido distinta, pero lo que no ha sido no es y es imposible. No merece la pena pensar en ello.

Besos, Merche

northshorewoman dijo...

I'm glad you re-posted your story about arriving in Canada. I hope that after two years you came to enjoy some aspects of living in Canada. I can't imagine how desolate you must have felt being the only Spanish speaking child at school! Now, of course, there are tens of thousands of Spanish speaking people in Toronto.

Anónimo dijo...

Mijita, no importa que estes inspirada: lo que importa es que nos inspiras.

Pues ya ves: yo emigre a los Estados Unidos a los 19 anyos ... and I never looked back.

SOUSA-POZA

Antònia Pons Valldosera dijo...

Pienso que tu historia es apasionante y que deberías escribir una especie de memorias, este primer post te daría para un par de capítulos: cómo os lo dijo tu padre, los inconvenientes, las ventajas, el viaje en barco, tus sentimientos, las nuevas relaciones. Merche, ¡a por ello!
Besos.

Antònia Pons Valldosera dijo...

Total, la estructura y lo que vas a contar ya lo tienes planificado en los primeros posts.
¿Estás aún en la isla?

Thiago dijo...

jaja Cari, yo te perdono todo, que tú ya sabes que eres mi debilidad y si me esperas unos años, me caso contigo, jaaja


Bezos.

Merche Pallarés dijo...

ABEJITA ¿Tuviste que censurar tus primeras entradas? Uy,uy... cómo serían... No, chiquitina, si no echo de menos mi vida en Irún ¡estoy feliz de haberme educado en ese gran país! Simplemente, la emigración, al principio, fue muy dura pero luego adoré Canada. Besotes, M.

NORTHSHORE, after those two terrible years, I ADORED Canada! I'm really very happy to have grown up in that marvellous country. In the sixties Canada was an example of pacifism and REAL democracy which, as you know, unfortunately, is not the case now. As it's happening in all "democratic" countries. Hugs, M.

SOUSA-POZA, gracias.

ANTÒNIA, gracias. Pensé en escribir mis "memoirs" pero, chica, he desistido porque hay tantos escritores últimamente que no creo que tengan gran interés, la verdad. Para escribir posts, pues puede que sí pero para nada mas, sinceramente. Besotes, M.

THIAGO, ya me has ofrecido matrimonio varias veces ¡A ver si te lo voy a tomar en serio! Pero, no, nuestra diferencia de edad (y tus preferencias sexuales...) lo hace del todo imposible, cariñín. Entiéndelo. Besotes, M.

Ele Bergón dijo...

Querida Merche

Me dio por escribiros comentarios el dia de la caida de los blogs. Soy asi de oportuna.

Cada uno tenemos una vida que nos lleva por distintos caminos. Odiarias Canada por dos años, pero ahora, el ingles te sirve para vivir. Dicen que nos dan los regalos envueltos con papel de problemas y que verdad es. A veces lo que pensamos que es malo para nosotros a la larga resulta ser algo vital.

Yo tambien fui emigrante en los años sesenta. Vine a Madrid desde Pardilla. Me quitaron la libertad del pueblo donde estaba medio salvaje y me encerraron en un colegio interna. Lo pase mal, pero estudie y ahora estoy encantada de haberlo hecho

Un abrazo

Luz

Cornelivs dijo...

Si, como el ave fenix...¡volví, querida Merche...!

Espero tener a partir de ahora un poquito mas de tiempo.

Besos...!

Merche Pallarés dijo...

ELE, leo que todos hemos sido emigrantes de algun modo... Seguro que también tu ida al colegio interno en Madrid desde tu idílica vida infantil en Pardilla, debió de ser traumática. Pero, gracias a los dioses, todos lo hemos superado. Besotes, M.

CORNELIVS, feliz vuelta. Besotes, M.