martes, 12 de junio de 2012

MORA


                                                          El vestido es diseño de Paula's



Entrevistas en el Diario de Ibiza (2001) (Sin traducción al inglés)

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Interviews in the Ibiza Journal (2001) (Without an English translation)

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Mora, simplemente Mora, sin apellidos, es y ha sido una mujer espectacular.  Si alguien puede ser denominada "el cuerpo" esa es y ha sido Mora.  Que se quiten las "Elle McPhersons" del mundo.  Entrada en la sesentena, abuela de tres nietos, el mayor de dieciocho años, aún conserva su figura escultural.  Es un fenómeno de la naturaleza.  Aparte de sus vestimentas estrafalarias y originales, sus preciosos ojos verdes reflejan la belleza de su alma.  Me recibe en su casa rústica en la cima de un monte, hemos tenido que trepar por un camino de piedras muy empinado para poder llegar.  Me he sentido escaladora.  La casa parece "la cueva de Alí Babá" por la cantidad de artilugios que contiene:  en la terraza hay esculturas de su marido Djin, muchas piedras, piezas de hierro forjado, troncos de madera y no hablemos de los animales, dos perros, dos pavos reales uno blanco magnífico y otro multicolor, unos cuantos gatos, patos, gallinas..., y en el interior una decoración profusa de cuadros pintados por Djin, almohadones hindúes, ropa de Mora, en fin, una casa muy vivida, muy curiosa.

"MI ALMA DE GITANA NÓMADA SE SENTÍA ENCORSETADA EN ALEMANIA"

¿Quién te dio el nombre de Mora, que suena muy España cañí?

Mi primer marido, que era italiano, empezó a llamarme "Moretta" (morenita en italiano), luego lo acortó y quedo en "Mora".  Me gustó y siempre me he llamado así.

¿Cuándo te instalaste en Ibiza?

En 1974, porque antes viví dos años en Formentera.

¿Cómo conociste las Pitiusas?

En los setenta, mi compañero Sacha y yo teníamos una discoteca en Düsseldorf  llamada "Mora's Lovers' Club" que tenía mucho éxito (nota de la entrevistadora:  aunque "lovers" en inglés quiere decir "amantes" en este caso significa el club de los "admiradores" de Mora).  Muchos de nuestros clientes nos hablaban de Ibiza y Formentera.  La verdad es que en Alemania no me sentía bien debido al trauma de la guerra y el encorsamiento general del carácter alemán que no iba conmigo, porque yo me sentía más gitana, más nómada, más libre y me gustaba mucho la naturaleza.  Un día una amiga mía, "hippy Rosie", llegó de la India y me dijo:  "Mora tienes que ir a Ibiza.  Es el lugar para tí".  Decidí  venir por una semana a ver cómo era y si me gustaba.  Nada más llegar sentí que era mi casa.  Fue amor a primera vista.   Entonces le dije a Sacha que vendiera todo y que viniera.

Pero recalasteis en Formentera ¿por qué?

-  Quizá porque había más alemanes aunque luego este hecho nos molestó.  La isla tenía su encanto pero yo echaba de menos las montañas.  Formentera era muy seca y plana y yo soy originaria de la Selva Negra de Alemania.  De todas formas nos quedamos dos años viviendo de las rentas pero luego decidimos mudarnos a Ibiza.

¿Más o menos cuándo se os acabó el dinero?

-  Más o menos, sí (risas).  Me fuí al puerto y pregunté al dueño del "Mono Desnudo"que era un alemán en aquella época, si tendría algun trabajo para mi.  Él ya me conocía de la discoteca de Düsseldorf y me dijo que sí que podía simplemente estar como relaciones públicas, que no necesitaba trabajar, pero yo le dije que no, que quería ser una camarera más y así empecé.  Cada día me vestía de manera diferente, un día de hippy, el otro de zíngara, el otro de pirata...

Sí, sí, me acuerdo.  Fue la época dorada del "Mono Desnudo".  ¿Cuánto tiempo trabajaste allí?

-  Dos temporadas porque luego Heinz, el dueño, abrió "El Tango" y allí trabajé unos cinco años.


Tendrás bastantes anécdotas de aquellos tiempos ¿no?


-  Muchísimas, pero no me acuerdo.  Bueno, sí, recuerdo cuando vino Gunter Sachs con su séquito al "Mono".  Yo iba con todos mis abalorios:  pulseras, pendientes, collares y al servirle las copas dijo:  "¡Parece que estamos en la Roma de los césares!".   Por cierto que al año siguiente fui de vacaciones a St. Tropez y llevaba los mismos abalorios, me topé con Gunter y se acordó de mi  y del "Mono" por ellos.

No seas tan modesta, no creo que fuera solamente por tus "abalorios"...  Volviendo a Ibiza, ¿dónde vivíais?

-  En Dalt Vila.  Vivimos dos años en una casa al lado del convento de las monjas y luego un año donde ahora se encuentra el Hotel La Ventana.


Pero llevas muchos años viviendo en el campo.

-  A finales de los setenta decidimos comprar esta casa porque eran muy baratas en aquellos tiempos.  Y sí, sigo aquí desde entonces.


Ahora te dedicas a diseñar ropa ¿cuándo empezaste?

Cuando trabajaba en el "Tango".  Un día apareció Dora Herbst y me preguntó dónde compraba mi ropa, le dije que me la hacía yo (aprendí a coser con mi abuela suiza).  Dora me ofreció colaborar con ella para la feria de "prét-à-porter" en París.  Hice una colección pequeña y participamos en la feria.  Algunas boutiques me hicieron grandes pedidos como, por ejemplo, cincuenta faldas, pero yo no quise porque quería que mis prendas fueran únicas.  Paloma Picasso me compró un sombrero y Gunter Sachs y Brigitte Bardot, ambos tenían boutiques en St. Tropez, compraron algunas de mis creaciones.


¿También colaboraste con Paula's?

Sí, durante muchos años como modelo.


¿Qué pasó con tu inseparable compañero, Sacha?

-  Después de dieciocho años de convivencia, fui a Düsseldorf a un desfile que hice con otros diseñadores y allí conocí a Djin, mi marido actual.  Sacha sigue viviendo aquí, en Santa Gertrudis y se dedica a la jardinería.  Seguimos siendo buenos amigos.


¿Qué te parece la isla ahora?

-  En veinticinco años ha habido un cambio enorme y rápido pero tenemos que vivir en el presente.  No se puede añorar el pasado.  Ahora es como es.  Sin embargo yo vivo feliz en el campo.  Me levanto cada mañana a las siete y me voy de caminata porque me encanta ver las salidas del sol.  Sigo sin agua y sin luz y como ves con muchos animales:  burros, gallinas, pavos reales, patos, perros y gatos.


Los burros no los he visto.

Este verano los vendimos porque daban muchísimo trabajo.  Llegamos a tener siete, se multiplicaban como los conejos (risas).


¿No me digas que subes y bajas esta cuesta a diario?

Oh, sí, varias veces al día.


Ahora me explico por qué tienes el cuerpazo que tienes.  Djin, tu marido, es un manitas, hace de todo ¿verdad?

-  Sí, es un caso.  Aparte de cuidar de la casa como yo, es escultor, pintor, ha hecho la casa pequeña que ves aquí y también hace dibujos animados para películas.


¿Por qué sigues aquí?

La razón primordial por la cual sigo aquí es por mi comunión espiritual con la naturaleza.  También me siento en familia con mis amigos payeses y con todos los demás.  Cada año me noto más joven interiormente, más abierta, menos frustrada.  Mi salud es muy buena, gracias a Dios.  Resumiendo, creo que he encontrado la felicidad que es lo que deseo a todo el mundo.  En un plano más material me gustaría que en Ibiza existiera un local donde se pudiera disfrutar un poco de todo y más temprano, digamos a partir de las ocho de la tarde, con buena música en vivo y/o en disco para que la gente de nuestra generación pudiéramos ir a bailar.

Estoy completamente de acuerdo porque es una lástima que no podamos disfrutar de un buen bailoteo que es un ejercicio excelente, a una hora decente.  Creo que una discoteca abre por la tarde.

-  Sí, para los quinceañeros...

Pues deberían hacerlo para las abuelas como nosotras también (risas). 

NOTA MÍA:  Los que vayais a Ibiza igual la podeis ver en el Mercadillo de las Dalias (San Carlos)  los sábados donde vende sus originales prendas.  Ya tiene setenta y pico de años pero sigue siendo espectacular y original. 





18 comentarios:

PENELOPE-GELU dijo...

Buenos días, Merche Pallarés:

Me encantan tus entrevistas.
Estas gentes, por cierto mujeres y hombres todos guapísimos, encontraron el Paraíso en las islas. Y un lugar muy económico en comparación con lo que costaba vivir en sus países de origen.
Mientras, en España, los nativos, mujeres y hombres seguían con la moral y las costumbres dictadas. Hoy, creo que casi nada pertenece a los antiguos payeses.

Abrazos.

Fernando dijo...

Apasionante entrevista, e interesantísima la vida de esa mujer.
Besos Merche!
Joker

Jabo dijo...

Gracias Merche, por aproximarnos personajes tan interesantes.
Abrazo. Jabo

TORO SALVAJE dijo...

Parece una Diosa...

Besos.

Myriam dijo...

Se nota que es una mujer muy especial, con un espíritu muy vibrante.

Conozco Saint Tropez y me ha gustado mucho (fuera de "las celebridades" que lo invadieron)

Besos

Aldabra dijo...

Oye, ¿dónde hay que votar para que las discotecas abran a horas prudentes? A mí también me encanta bailar pero nunca lo hago (salvo en casa) porque no soy nada nocturna.

Mora es un nombre bonito pero Moretta es precioso.

¡Que pedazos de mujeres nos dejas en estas entrevistas!

biquiños,

Asun dijo...

Bueno, MERCHE, tú ya nos demostraste que no te hacen falta discotecas de tarde para marcarte unos bailongos jajaja.

A mí, al igual que a ALDABRA, también me gusta más Moretta que Mora, resulta más entrañable.

Besos

Merche Pallarés dijo...

GELU, Ibiza no era España en aquellos años. Y, sí, había gente guapísima y muy original que son los que dieron fama a la isla. me alegro de que te gusten las entrevistas. Besotes, M.

FERNANDO Y JABO, ¡gracias, queridos! Besotes, M.

TORO, ERA una diosa... Besotes, M.

MYRIAM, sí, era muy especial como todos los que vivían en la isla en esos años maravillosos. Pues, mira por donde, no conozco St. Tropez... Besotes, M.

ALDABRIÑA, hagamos una colecta de firmas para que abran alguna disco a horas decentes (17:00/18:00) sabados y domingos para que podamos disfrutar gastando calorías... Estoy completamente de acuerdo, queridiña :) Besotes, M.

ASUN, el baile es mi pasión... Siempre dije que si hubiese nacido en Rusia hubiera sido una gran bailarina de ballet. Como no pudo ser, me desahogo en las discos (bueno, desde aquella de Burgos no he vuelto a bailar en ningún sitio... Estoy muy herrumbrosa...). ¿Os gusta Moretta? Sí, es mono pero a Mora le pega más Mora :) Besotes, M.

pancho dijo...

Poca gente estaría hoy dispuesta y preparada para vivir sin agua y sin luz. Para mí es admirable la existencia de estas personas. Te ves perdido, no sabes qué hacer si te faltan aunque no sea más que un par de horas.

Un abrazo.

Abejita de la Vega dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Abejita de la Vega dijo...

Si fuera a Ibiza iría a ver a Morita y le hablaría de tu entrevista.

Yo veo a estos personajes como unos privilegiados de la fortuna, aunque no tuvieran agua corriente ni luz. Los payeses sí vivían en la España cerrada.

He borrado para corregir un verbo, deformación profesional.

Besos

Marcelo dijo...

Qué mujer!!!!!

Marcelo dijo...

(por dentro y por fuera)

Ele Bergón dijo...

Ya veo que sigues con tus interesantes entrevistas como con esta mujer Mora con la que me siente algo indentificada en su amor por el campo y la tranquilidad.

Un abrazo

Luz

Merche Pallarés dijo...

PANCHO, pues mejor que nos vayamos preparando no sea que tengamos que volver al principio de los tiempos... Besotes, M.

ABEJITA, pues sí que eramos (me incluyo porque también viví en la isla en aquellos años) privilegiados. Y eso de estar sin agua y sin luz, uno acaba acostumbrándose y no está nada mal--¡en verano! (para mi...).
Besotes, M.

MARCELO, ¡Espectacular en todos los sentidos! Besotes, M.

ELE, pues sí, ahí sigo... Besotes, M.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Me acabo de enamorar de esta mujer.
Besos.

Merche Pallarés dijo...

PEDRO, ja,ja... Uno más... Besotes, M.

Paco Cuesta dijo...

Asombrosamente natural