jueves, 26 de febrero de 2009

AUTOSTOP - HITCH-HIKING

En uno de los relatos del libro de mi tia Lolita, cuenta cómo salieron de París hacia Hendaya andando--es un poco largo para postearlo--pero me ha recordado cuando en 1964 yo hice autostop desde París a la frontera. Como sabeis los que habeis seguido mis peripecias, yo ese año estaba estudiando en París. No había vuelto a España desde que la dejé a los diez años, consecuentemente tenía unas ansias terribles de volver a Irún. Convencí a Kit, mi compañera danesa de habitación en la residencia, de aprovechar el puente del primero de mayo para ir en autostop. No queríamos ser vulgares y simplemente poner el dedo; decidimos hacer un letrero en un carton y poner "España" en todos los idiomas que sabíamos entre las dos. Salió kilométrico porque Kit era una políglota de mucho cuidado.

Allá nos fuimos a primera hora de la mañana con nuestro cartelón-ESPAGNE/ESPAÑA/SPAIN/SPANSKA/SPANIEN etc., al metro para coger la salida de París hacia España. Nos plantamos en la carretera y enseguida nos paró el primer coche (es que Kit era la típica bellezona escandinava). Muy amablemente este señor--además avisándonos de los riesgos que corríamos--nos acercó hasta Tours. (A todo esto habíamos quedado que no cogeríamos ningun coche con dos hombres... a eso de que no viéramos que fueran gays...). Ya en Tours nos recogió un matrimonio tambien MUY amable--una vez más avisándonos de los peligros--y nos acercó hasta Poitiers.

Vuelta a la carretera, otro señor muy amable nos recogió, siempre dándonos los consejos de rigor, hasta Angoulême. Ahí nos quedamos a comer. Despues del almuerzo, nos pusimos en marcha de nuevo. Otro jóven nos llevó hasta Barbezieux, siempre avisándonos de los peligros... En Barbezieux, tardamos un poco más en que alguien nos recogiera, paraban pero iban a otro pueblo muy cercano y nosotras ya queríamos llegar a Burdeos.

Tuvimos suerte y otro señor nos llevó hasta Bordeaux, curiosamente, no nos dijo nada en todo el trayecto... cosa que nos mosqueó un poco. Llegamos; ya estaba atardeciendo y no queríamos hacer autostop de noche. Conocimos a unos estudiantes muy majetes y les pedimos si sabían de algun lugar en la carretera hacia Hendaya donde podíamos pernoctar. Nos acercaron a la maravillosa "Ferme Landaise" (continuará)


Reading my great-aunt's book, there is a passage where she recounts that after the Spanish Civil War, she and her husband started walking from Paris to Hendaye. It's a bit too long to post it but that reminded me of the time that I hitch-hiked from Paris to the Spanish border. Those of you, who have read the anecdotes of my life, will remember that in 1964 I was studying in Paris. I was longing to visit Spain, well, my hometown of Irún which is right on the French/Spanish border, since, I had left the country at the age of ten. I decided that on the long First of May weekend I would hitch-hike to the border. I convinced my Danish roomate, Kit, to come along. We didn't want to be vulgar holding out our thumbs so we decided to write on a large cardboard the word SPAIN in all the languages we knew between the two of us. It turned out to be a mile long since Kit knew quite a few...

So in the wee hours of the morning, Kit and I with our large cardboard/poster with SPAIN/ESPAGNE/ESPAÑA/SPANSKA/SPANIEN etc. written all over, took the subway to the outskirts of Paris where the road to Spain led. We stood on the road and in a few minutes (Kit was a breathtaking Scandinavian beauty) a very charming gentleman picked us up and drove us to Tours, on the way warning us of all the dangers that we could encounter... (We had decided not to take a car that was driven by two men, unless we noticed that they were gay). In Tours a very friendly couple picked us up--again warning us of all the dangers-- and drove us to Poitiers.

Back on the road another very nice gentleman picked us up, again warning us about the dangers, and left us in Angoulême. There we had lunch. After lunch, we were back on the road. A young man, again, warning us, drove us to Barbezieux. Here it took us a bit longer for any one to pick us up. Many stopped but they were going to the nearby towns and we wanted to go to Bordeaux.

We were lucky and another man took us to Bordeaux. Strangely, he didn't say a word during the whole trip and that bothered us a little bit... We arrived. It was late afternoon and we didn't want to hitch-hike at night. Luckily, we met a group of very sweet students. We asked them where, on the road to Hendaye, we could find a place to rest for the night. They took us to the marvellous "Ferme Landaise" (it will continue)

34 comentarios:

TitoCarlos dijo...

He hecho pocas veces auto-stop. Pero cuando comencé a conducir recogía a casi todos, y se me avisaba de lo peligroso que puede ser recogerlos.
Es curioso cuando podemos abstraer un mundo aparte y dividirlo en dos: autostopistas y conductores que las recogen. En todo gremio, hay de todo un poco; y aquí hay rubios y morenos en los dos lados. Cuestión de suerte, que me alegro hayas tenido.
Un besote

Francisco O. Campillo dijo...

Ya nadie hace autostop... será por los "peligros".

Stanley Kowalski dijo...

Nunca hice autostop. Pero este relato promete. . .Merche, no me vayas a salir con que fuiste una femme fatale porque me desmayaría de la emoción.


BESOS

Stanley Kowalski dijo...

Gracias Merche por el magnífico comentario que me dejaste, sos una reina, como siempre.

Un beso enorme.

Abejita de la Vega dijo...

Me quedo con ganas de saber lo que pasó después a las dos autoestopistas ,en 1964.
Un abrazo

Isabel Huete dijo...

Yo sí practiqué el auto-stop pero nunca en viajes largos porque trabajé desde muy jóven y me compré un 600 en cuanto pude, de décima mano y con los bajos agujereados, pero andaba. Ver autoestopistas entonces era algo corriente y recogí a bastantes aunque casi siempre procuraba que fueran tías porque no me fiaba demasiado...
¡Qué aventura la tuya Merche! Me parece una historia estupenda y espero que la continúes pronto.
Un besazo.

northshorewoman dijo...

imagine to have your great aunt's book to read! How interesting and how lucky for you! Did she publish it or is it a journal?

Here again is another time that my stupidity shows for not learning Spanish as then I could follow your posts about your great aunt. She must be a very interesting woman.

Selma dijo...

Jo!!
El arte del suspense lo dominas a la perfección...
Et si les murs de cette "Ferme Landaise" nous contaient...

Por cierto los Landes, un paisaje impresionante..
me ha gustado hacer auto-stop contigo por primera vez en mi vida...

Besitos, Merche...

Cecilia Alameda Sol dijo...

Si hoy un chico o una chica me dijera que va a viajar en autoestop... le disuadiría o le daría dinero para un billete de autobús.

Marcelo dijo...

Yo hice bastante autostop, ya contaré una que no terminó mal de milagro...
Por qué se mosquearon con el que no les alertó los peligros? Lo hizo poco confiable?
un beso

pancho dijo...

It wasn’t unusual to do hitch – hiking in the 70’s. I did it myself but not in the 60’s (I was too young), or abroad. It was easier for a girl to get a lift. You could get old waiting for someone to give you a lift. I can see you’ve got a splendid memory to remember details and dates. A good student: you have learned a lot from Cervantes how to create suspense in your stories. pancho

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

Antes era hasta interesante...siempre tenías la incertidumbre de si te cogerían o no , y quién lo haría... ahora nadie coge a nadie...es una pena. Todo ha cambiado mucho, demasiado. Un abrazo

Merche Pallarés dijo...

TITO, creo que hoy en dia sí es más peligroso tanto hacer auto-stop como el recogerlos. El mundo está mucho más loco que en los '60... Besotes, M.

FRAN efectiviwonder. Besotes, M.

STANLEY sí que fuí un poco "femme fatale" pero sin quererlo... Es un placer hacer comentarios en tu blog. Besotes, M.

ABEJITA este finde escribiré la continuación. Besotes, M.

ISABEL como le digo a ABEJITA mañana o pasado seguiré con la saga auto-stopista... Besotes, M.

NORTHSHOREWOMAN yes, my great-aunt was quite a character... Her book is published. Sorry for not translating those posts but, as you know, if they're a bit long sometimes I don't bother since I don't have much feedback from English-speaking readers except you! (very grateful). Pancho, my other blogger who comments in English, is Spanish... Hugs, M.

SELMITA vas a flipar cuando cuente lo de la Ferme Landaise (aunque las paredes no podrían contar nada del otro mundo...). Les Landes, tienes razón, son preciosas. Gros bisous, ma chèrie, M.

CECI por supuesto. Yo haría lo mismo. Hoy en dia TODO es muy diferente... Besotes, M.

MARCELO es que nos sorprendió que NO nos avisase de los peligros como habían hecho todos y su silencio era un poco inquietante. Ahora que lo pienso... igual era mudo... ¡pobre! Besotes, M.

PANCHO my mastering of suspense doesn't come from El Quijote, I think it's more from my early readings of mystery books... For example when I was eleven/twelve I read the whole series of the "Nancy Drew" mystery stories and later Agatha Christie... Besotes, M.

TUCCI si todo ha cambiado tanto que es una verdadera pena, tienes razón. Muchos besotes, M.

GRACIAS MIS QUERIDOS / THANK YOU MY DEARS

Merche Pallarés dijo...

Ah, SELMITA,no hagas caso a mis acentos, SIEMPRE me equivoco, ya se que "chérie" es así y no como te lo he escrito en mi comentario... Besotes, M.

Thiago dijo...

JASJ ME ENCANTA.... que pena que eso del autostop ha quedado obsoleto, era una manera barata de viajar y se conocía gente,no?

Me gusta eso de que todos os fueran "avisando de los peligros" Supongo que los peligros apareceran en la sgunda parte, jaaja

Me recuerda un viejo chiste de "marica a 50 Km..." "marica a 40 km." "marica a 30 km", "marica a veinte km."..., hasta que ponía: "Marica aquí" y cuando el tío paraba y el marica se lo follaba, le decía: "Luego no digas que no te avisé!!!" jajaj


(El chiste es un poco homofobo, pero como lo cuento yo que soy gay, pues pierde la vena ofensiva, jajaaj)

Bezos

Juan Luis G. dijo...

Siempre me gustaron los relatos de viajes.

Pocas veces viajé en autostop, siempre llegué andando; inconvenientes de no ser una belleza nórdica, supongo.

Un abrazo.

Fernando Manero dijo...

Dudo mucho de que los bugas parasen ante los encantos de tu acompañante. No seas modesta, y dinos la verdad: sabes que paraban porque no podían resistirse a tenerte de compañía, amena y agradable durante un rato. Así transcurrió el viaje con normalidad y buen ambiente, hasta llegar a Angoulême, donde cometistéis el error que tantos cometen. No fuistes a la bellísima catedral románica ni os parasteis en una de sus maravillosas "boulangeries". Por eso, os cayó la maldición de Angoulême, que, entre otros efectos, se tradujo en el silencio maleducado del tipo que os llevó hasta Bordeaux. Os vio en la cara que no habiais cumplido con el rito, y, como buen gabacho, se cabreó. Menos mal que, al llegar a las Landes, el viento del Atlántico y la fronda que desde allí se divisa deshizo el embrujo. ¿A que sí?. Un beso.

TORO SALVAJE dijo...

Hola Merche.
Tú podrías hacer autostop toda tu vida.
Besos.

Merche Pallarés dijo...

THIAGUIN ¡me he reido mucho con el chiste, MUY BUENO!
Sí que era barato viajar en autostop y se conocía a gente muy interesante, la verdad. No, no tuvimos ningun peligro (algun angel de la guarda (si es que existen) nos protegió, seguro...). Besotes, M.

JUAN LUIS ¡bienvenido de vuelta! Ya te echaba muchísimo de menos... Eso de ir andando, un poco duro ¿no? Mejor en bici... Besotes, M.

FERNANDO ¡no ibamos de turismo! NO, no vimos la catedral románica ni las boulangeries... Simplemente comimos los bocatas que llevábamos, tomamos un café (más que nada para ir al baño) en un bistrot y ¡carretera y manta! ¡TENIAMOS que llegar cuánto antes a Irún porque solo teníamos ese weekend (finde)! Muchos besotes, M.

Merche Pallarés dijo...

TORO tu comentario ha entrado despues de mis contestaciones. Por cierto estoy ¡TAN feliz de que hayas vuelto a escribir en tu blog! No me lo podía creer que hubieras tirado todo por la borda... No sé qué quieres decir exactamente que yo pudiera seguir haciendo autostop ¿toda la vida? Te aseguro de que hoy en dia no me recogería ¡NI DIOS! Besotes, M.

Fernando Manero dijo...

Merche, no me he expresado bien. No es necesario hacer turismo para evitar el riesgo que supone la maldición de Angoulême, una leyenda francesa muy curiosa. Se dice que cuando se cruza Angoulême hay que visitarla, aunque sea fugazmente. Si no se hace, algo extraño le puede ocurrir al indiferente. Es simplemente una leyenda, quizá una broma, quizá un reclamo turístico, aunque data del siglo XVII. C'est la vie. Un abrazo

Merche Pallarés dijo...

FERNANDO ¡nunca había oido eso de la maldición de Angoulême! Si lo hubiéramos sabido hubiésemos ido a ver la catedral (encendido algunas velas incluso) y las boulangeries, te lo juro. Eramos unas ignorantes... Pues igual tienes razón por eso el "gabacho" que nos recogió NO nos dirigió la palabra... Porque, la verdad, fué muy RARA su actitud... Besotes, M.

FERNANDOG dijo...

1964, dos chavalotas autostopistas, una del norte y otra danesa, menuda mezcla!!.
Sería muy divertido veros junto al "mudo" kilómetros y kilómetros en silencio...los tres.

Tus aventuras,como siempre simpáticas y divertidas.

Besos

FernandoG

El veí de dalt dijo...

¿Y como podías saber que dos tipos eran gays desde fuera del coche? Juàs!

Abuela Ciber dijo...

Jamas me lo hubieran permitido, asi que no lo intente, pero mis hijos en verano varias veces lo hicieron llendose hacia las playas del este.

Asi que tu viaje me encanta y retrotrae en el tiempo, recordando vivencis.

Cariños

Merche Pallarés dijo...

FERNANDOG, eramos jóvenes y MUY inocentes... Creo que eso es lo que captaban todos los que nos recogían por eso tanto consejo... La verdad es que todos fueron encantadores hasta ¡el mudo! Hoy sigo con el siguiente capítulo. Muchos besotes, M.

EL VEI DE DALT, en aquellos años muchos gays llevaban un anillo en el dedo meñique para contactarse/reconocerse entre ellos. ¿Ves qué detalle más simple? Muchos petonets, M.

ABU mis padres NUNCA se enteraron porque ¡me matan! En aquellos años ellos vivían en Inglaterra y yo era libre y feliz viviendo en Paris. Besotes, M.

GRACIAS DE NUEVO MIS QUERIDOS

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Eran otros tiempos. Ahora es imposible esa vivencia del autostop: no porque sea más o menos peligroso, sino porque vamos tan deprisa que ni vemos.
Besos.
(perdona el retraso, estaba en Salamanca, con escaso acceso a Internet, espero que lo comprendas y no me riñas)

Merche Pallarés dijo...

PEDRO ¡es que como no me comentes pienso que pasa algo! Al fin y al cabo tu eres de mis primeros comentaristas y eso conlleva su peso cumplidor... si no, me deprimo... Besotes, M.

Merche Pallarés dijo...

Ah, PEDRO, y sí,eso de que hoy en dia vamos más de prisa que ni vemos...Creo que a Kit y a mi SÍ nos hubiérais visto... porque, no es por falsa modestia, pero eramos unos bombones... Besotes, M.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Estoy convencido de ello, querida Merche.

Merche Pallarés dijo...

PEDRO me ha gustado este segundo comentario tuyo porque veo que lees las contestaciones... (tenía mis dudas). Ay, sí, el dulce pájaro de la juventud... qué rápido vuela... Besotes, M.

FERNANDOG dijo...

Toda una suerte haber podido vivir la experiencia de ir en autostop París-Irún, en la forma que lo hicisteis.
Me temo que en los tiempos que corren, ni hotelito a 5 francos, y algún susto monumental en alguno de los coches que os llevaron.
Como se suele decir en estos casos: ¡¡nadie te quita lo bailao!!.
Besos
FernandoG

Merche Pallarés dijo...

FERNANDOG, efectiviwonder ¡que nos quiten lo bailao! Puedo presumir, y presumo, de que he vivido. Por cierto, mañana voy a Formentera de nuevo... Besotes, M.

BIPOLAR dijo...

No te puedes quejar de la vida que has tenido Merche, llena de aventuras y mucha suerte (porque dos jamonas haciendo autoestop....)

Me sorprende lo poco que tardasteis en llegar a la frontera. ¿dos días, no?