lunes, 15 de junio de 2009

SIGO CON EL LIBRO DE MI TIA





Como os prometí hace tiempo, pongo fotos del palecete de mi bisabuelo y cómo quedó despues de los bombardeos. Como vereis estaba repleto de flores.

Sigo con la historia de mi tia Lolita. Para los que os habeis incorporado a mi blog recientemente, mi tia-abuela Dolores Salís empezó a escribir parte de su biografía "Exilios" a los 80 años, acabándolo poco antes de fallecer casi centenaria. Antes de mi viaje a Cartagena de Indias estuve "posteando" extractos de su libro. Podeis bucear en los posts antiguos si quereis poneros al dia.

EL EXQUISITO DON ARTURO y LOS QUESOS

El restaurante funcionaba con éxito. Mediodia y noche estaban todas las mesas ocupadas por una clientela muy selecta. En honor a la verdad, hay que decir que el local era reducido. Durante las comidas, actuaba un guitarrista de Salamanca, un refugiado más, acogido allí más bien por generosidad de los Larrabeiti, que porque los rasgueos de su guitarra fueran necesarios en aquel ambiente. En una mesa de la bodega encontraba por las noches su cena dispuesta. Sería seguramente lo único que comía en todo el dia. Se notaba que aquel chico de "smoking", rubio, menudo, de pelo rizado, no era profesional. No sabía tocar más que seis o siete piezas que iba espaciando lo más posible para que, entre tanto, los comensales se fuesen renovando y no se diesen cuenta de la pobreza de su repertorio.

Desde el dia siguiente de la inauguración, acudía todas las noches al restaurante, en coche de caballos, un aristócrata español que vivía en París desde hacía veinte años. Todos lo conocían únicamente por el nombre de don Arturo. Era más bien bajo, gordito, atildado, con poco pelo muy bien peinado, y ligeramente afeminado. Vestía de oscuro, con chalecos claros. Usaba botines, bombín y bastón de caoba con puño de oro. Siempre llevaba un clavel blanco en el ojal. Era un hombre muy amable y extremadamente correcto, y daba espléndidas propinas.

Por un naranjero valenciano que vivía en París desde hacía más de un lustro y que resultó ser amigo del criado de don Arturo, se enteraron de que éste solía dormir durante todo el dia. Se levantaba a las seis de la tarde, se bañaba, se acicalaba y salía para cenar. Esta cena era la única comida que hacía durante todo el dia, y por eso era tan copiosa. La terminaba siempre con dos cafés y dos copas de buen coñac. Despues, invariablemente, se iba de juerga. Esta juerga se prolongaba hasta bien entrado el dia siguiente.

Don Arturo no faltaba ni una noche en el restaurante de la rue de La Tremoille, pero tenía la manía de no querer cenar en el comedor, y ordenaba que le pusieran la mesa en el bar, cosa que complicaba mucho el servicio, pero a tan buen cliente se le pasaban por alto las dificultades.

Despues de leer y releer y estudiar minuciosamente el menú, pedía todas las noches tres o cuatro platos de los más escogidos y caros, deteniéndose luego a seleccionar los vinos entre las "crues" más famosas, haciendo mil cábalas para decidir cuáles combinarían mejor con los platos que había elegido. Para los quesos, era extremadamente exigente. Tanto que, para complacer a cliente de tal calidad, Miguel (nota mia: mi tio Luis, marido de tia Lolita)iba cada dos dias cerca de la Gare Saint Lazare a escoger los quesos en el establecimiento del reputado "maître fromager" Androuet, de la rue d'Amsterdam. Allí, en estanterías dispuestas en la oscuridad de la bodega, más de trescientas clases de distintos quesos reposaban sobre paja, en zonas de diferentes temperaturas. Los quesos eran manipulados con gran pericia por el maître fromager, hasta que llegaban al punto exacto de madurez. Cuando el cliente determinaba qué clase de queso necesitaba y en qué momento lo pensaba consumir, el empleado de la tienda, por un telefonillo, transmitía a la bodega el pedido, detallando las exigencias del parroquiano. Al poco rato, se abría una pequeña trampa que estaba en el mostrador y subían, por un extraño ascensor de las dimensiones de la trampilla, los quesos solicitados, colocados sobre finísima paja.

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Alright, to my un-existent English readers (c'mon I don't get any feedback! except my Canadian blogger northshorewoman who has disappeared for quite a while... Where are you Taina???) I've decided that this post is too long for me to translate. I know, PANCHO, you're the only one who writes to me in English. Thank you. But you understand Spanish.

Well, I've been rethinking... The pictures I've posted are of the palace that belonged to my great-grandfather which was bombed during the Spanish (un)Civil War. It doesn't exist anymore.

The above story that my great-aunt wrote is about a very wealthy, eccentric Spanish aristocrat, the exquisite Mr. Arthur, who used to dine every evening at the restaurant. He used to appear in a horse-carriage, impeccably dressed, wore a bowler hat, carried a mahogany stick with a gold handle and always, always, a white carnation in his lapel. He was short and a bit stocky, had little hair but very well combed.

Through a friend of his butler, they found out that he slept until 6:00 p.m. everyday and his only meal of the day was the supper he had at the restaurant of the rue de La Tremoille. This was quite abundant and Mr. Arthur spent a long time making up his mind on what he was going to eat. He always chose the most rare and expensive dishes accompanied by different wines. He left splendid tips and, since he was such an excellent customer, they yielded to all his wishes, such as, dining downstairs in the bar instead of the dining room upstairs (which made it difficult for the staff). He was extremely fussy about the different types of cheese he liked to have for dessert. My uncle, every two days, went to order the very best from the Maître Fromager Androuet in the rue d'Amsterdam near the Gare St. Lazare where he had more than three hundred varieties of cheese kept at different temperatures, on top of very flimsy/light straw and very tenderly handled.

22 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Vaya con Don Arturo.
No lo pasó mal en esta vida...

Besos.

Maribel dijo...

La historia me ha enganchado, seguiré tu blog porque escribes muy bien.
Me ha encantado la historia de Don Arturo ...

Un saludo,

Maribel.

Antònia P. dijo...

Merche, ¡pedazo de casa la de los bisabuelos!
Imagino que la historia de D. Arturo continuará porque ahora me he quedado con las ganas de saber el porqué hacía esta vida tan atípica.
Besos.

MeTis dijo...

menudo sibarita. debia de tener a todo el mundo ocupado y nervioso.

que pena que lo bombardearan al palecete.

un beso.

Cecilia dijo...

Con lo buenos que están los quesos franceses... Sin desmerecer los españoles, desde luego.

El palacete es de ensueño. Con esas escaleras que se abren al jardín, esas balconadas... Una maravilla

pancho dijo...

I like the young man from Salamanca who only could play a few songs, but necessity is the mother of invention or poverty is the mother of the mother of necessity. Waiting for the daily English lesson...

Merche Pallarés dijo...

TORO pues parece que no... Besotes, M.

MARIBEL gracias por tu visita. Me alegro de que te haya gustado la historia de Don Arturo. Besotes, M.

ANTONIA P. no, no creo que la historia de don Arturo continue. Supongo que llevaba la vida que llevaba porque era un bohemio, un ser que vivía la noche como a mi me pasó hace años en Ibiza que tambien sólo vivía las noches, cuando tambien fui bohemia. Besotes, M.

METIS era MUY buen cliente. Sí, lo del bombardeo fue bestial. Las guerras son incomprensibles, ruines, y MUY injustas. Besotes, M.

CECI recuerdo cuando iba a buscar flores con mi madre para ponerlas en los jarrones de nuestra casa. Cuando volví a Irún a los 20 años ya había desaparecido todo. Una pena. Besotes, M.

PANCHO I'm afraid you'll have to wait for the English translation. Today, I'm out, finished. I had a double cruise excursion--morning and afternoon-- and I'm bushed! I'm signing off and going beddy-byes. Besotes, M.

GRACIAS MIS QUERIDOS

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

He leído con calma el texto, pero sobre todo me han llamado la atención las fotografías del palacete: debió ser soberbio. ¿Está en pie hoy en día?
Besos.

Dark Angel dijo...

Que bien escrito está...
casi se puede sentir un deseo enorme de probar quesos!
voy a mirar un poco en tu pasado..
fisgonear!
saludos

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

Quesos y vino...pues mira que aqui en esta tierra de Dios...de eso entendemos y mucho...nada que envidiar ¿eh?... le palacete es una maravilla...donde se ubica??? existe?? besos

Stanley Kowalski dijo...

Claro que me gustaría vivir como Don Arturo! Eso es vida!! Me dió mucha ternura el guitarrista, pobre!!
Adoro los quesos, Merche, y vos?

BESOTES MI REINA Y BUEN MARTES!!

Merche Pallarés dijo...

PEDRO ay, Pedrito, veo que no te acuerdas de lo que digo... En el post sobre el autostop que hice de Paris a Irún, justamente menciono que fui a ver las ruinas del palacio y ya no existían. Había un bloque de apartamentos, lo cual me entristeció mucho. No, ya no existe. Besotes, M.

DARK ANGEL gracias por tu visita de nuevo y por tus comentarios en los diferentes posts. Tu fisgonea lo que quieras, mi casa es tuya. Besotes, M.

TUCCI sí, tambien nosotros estamos bien servidos de quesos... El palacete estaba en Irún pero ya no existe. A ti te pasa igual que a nuestro querido Pedro O.E.... ¡Sois unos despistados! Besotes, M.

STANLEY Don Arturo era un ¡bon vivant! sin lugar a dudas... A mi tambien me causó ternura el guitarrista pero por lo menos comía gratis... Y, sí, soy muy quesera, me gustan mucho. Besotes, M.

GRACIAS A TODOS MIS QUERIDOS

Thiago dijo...

ya echaba de menos las historias de tu tía, cari.... Vaya palacete que se gastaba el bisabuelo, por dios...

como el chiste, nunca entenderé que los franceses al queso le llamen fromage, cuando al verlo ya se ve bien claro que se llama queso, jajajaa

bezos

Stanley Kowalski dijo...

Gracias Merche por el comentario, sos un encanto!!

BESOTES HERMOSA Y BUEN MIÉRCOLES!!

Merche Pallarés dijo...

THIAGUIÑO, ¡un placer leerte de nuevo en mi blog! Me tenías bastante abandonada... Sobre el chiste, "no comment", je,je... Besotes queridiño, M.

BIPOLAR dijo...

Decimos de Cervantes, pero OLÉ por esta mujer que escribió atan REQUETEBIEN y con tanta maestría a sus 80 años, OLÉ Y REQUETEOLÉ.

Merece la pena destacar el contraste de estas dos personas que hacían una única comida al día que coincidía en la cena.

Muy bien descrito al personaje adinerado.

Qué tristeza de vida, el dinero lo compra todo, hasta la ridiculez

BIPOLAR dijo...

por cierto, yo no comento en inglés para no hacer el ridículo, pero leo la traducción. un besito.

Merche Pallarés dijo...

BIPO mi tia Lolita era un caso... Sí que tiene su valor empezar a escribir a los 80... Ya veo que quereis mis traducciones al inglés... Pensaba que me podía escaquear... Cuando tenga tiempo, traduciré los dos que acabo de escribir ¿vale? Besotes mi querida, M.

Selma dijo...

LLego tarde pero llego...
en algo me parezco a don Arturo, este amor desmedido por los quesos... Pero curiosamente no son los franceses mis preferidos exceptuando uno de oveja de Provenza, no, mi predilecto es el Manchego curado.. ¿será influencia de DQ?

Je continue à me mettre à la page..
je remonte le cours comme un saumon..

Mille bisous..

Merche Pallarés dijo...

SELMITA, ya sé que siempre llegas, ma chère, tu a tu ritmo... sigue como un saumon remontant le cours... (me ha encantado este símil que me ha recordado a Canada). El Manchego curado...mmmm...qué rico, bueno, a mi me gusta más el semicurado y tambien el de chèvre français. Gros bisous ma belle, M.

Myr dijo...

Ay Merche por lo menos te quedan las fotos de recuerdo!

Besos

Merche Pallarés dijo...

MYR, sí, por lo menos queda eso... Muchos besotes, M.