viernes, 14 de mayo de 2010

DON QUIJOTE


Capítulo XLIX - 2ª parte de nuestra lectura colectiva en el blog "La Acequia" de Pedro Ojeda Escudero (sin traducción al inglés)
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Chapter 49 -2nd part of our joint reading in Pedro Ojeda Escudero's blog "La Acequia" (without an English translation)
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INCISO A ESTE CAPÍTULO: ¡Ay, lo que daría para que resucitara Cervantes y escribiera sobre la ignominia, injusticia y malas artes que los "poderes" han utilizado contra Garzón! ¡Qué CABRONES! ¡Hála, lo digo así con todas sus vocales y consonantes!

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¡Por fin Sancho come! Despues de una disertación sobre las "importunidades de los negociantes", el "doctor" le deja cenar: "...salpicón de vaca con cebolla y unas manos cocidas de ternera algo entrada en días." Ataca ésto con tantas ganas que ni que le hubieran dado "...francolines (¿?) de Milán, faisanes de Roma, ternera de Sorrento, perdices de Morón o gansos de Lavajos...".
Le pide al doctor que no le de "cosas regaladas ni manjares exquisitos...porque será sacar a mi estómago de sus quicios, el cual está acostumbrado a cabra, a vaca, a tocino, a cecina, a nabos y cebollas..." Si le dan otras exquisiteces "...los recibe con melindre y algunas veces con asco." Lo que Sancho quiere son las ollas podridas "...que mientras más podridas son mejor huelen..." porque ellas contienen todo lo que a el le gusta.

Sancho habla con el "maestresala", insertando como siempre sus refranes para justificar su cargo pero insiste "...que se tenga cuenta con mi sustento y con el de mi rucio, que es lo que en este negocio importa y hace más al caso...".
Ya está listo para hacer la ronda. No va a admitir en su ínsula ninguna inmundicia, ni holgazanes ni "gente mal entretenida". Pero avisa "...que la gente baldía y perezosa es en la república lo mismo que los zánganos en las colmenas, que se comen la miel que las trabajadoras abejas hacen. Pienso favorecer a los labradores, guardar sus preeminencias a los hidalgos, premiar los virtuosos y, sobre todo, tener respeto a la religión y a la honra de los religiosos." (Ejem, ejem...)

El mayordomo queda maravillado con la sabiduría del gobernador, acabando con una frase lapidaria: "...las burlas se vuelven en veras y los burladores se hallan burlados." (¡A ver si es verdad!)

Despues de cenar, Sancho "...salió con el mayordomo, secretario y maestresala, y el cronista que tenía cuidado de poner en memoria sus hechos, y alguaciles y escribanos, tantos, que podían formar un mediano escuadrón...". Sancho iba con su vara cuando oyeron ruido de sables. Se acercaron y vieron a dos hombres que discutían. La razón: el juego. Uno le debía al otro "más de cuatro reales". Sancho dicta sentencia, que al acuchillador le de cien reales, otros treinta para los pobres de la cárcel. Al otro lo destierra de su ínsula advirtiéndole que no vuelva en diez años sino le colgará de una picota "...y ninguno me replique, que le asentaré la mano. Desembolsó el uno, recibió el otro, éste se salió de la ínsula y aquél se fue a su casa..." Sancho decide que "...quitaré estas casas de juego, que a mí se me trasluce que son muy perjudiciales."

El escribano le advierte que podrá cerrar los garitos pero no las grandes casas de juego donde van los poderosos. Sancho le dice que "...yo sé que hay mucho que decir en eso." (Otra gran crítica social).

Luego aparece un crío que quería escapar de la justicia "...por excusar de responder a las muchas preguntas que las justicias hacen." Era tejedor y tejía "...hierros de lanzas..." Sancho le dice "¿Graciosico me sois? ¿De chocarrero os picáis? ¡Está bien! ¿Y adónde íbades ahora?" Contesta que "a tomar el aire". Las bromitas del muchacho le irritan a Sancho entonces empieza un rifirrafe entre los dos. Sancho le dice "...haced cuenta que yo soy el aire y que os soplo en popa y os encamino a la cárcel. ¡Asilde, hola, y llevalde, que yo haré que duerma allí sin aire esta noche!"

El mozo le dice "¡Par Dios, así me haga vuestra merced dormir en la cárcel como hacerme rey!" Sancho tiene el poder para llevarlo y sacarlo a su antojo. El chico se niega, Sancho insiste, para al final decirle el mozo que no hay fuerza ni cárcel en el mundo que le haga dormir si él no quiere. "De modo--dijo Sancho--que no dejaréis de dormir por otra cosa que por vuestra voluntad, y no por contravenir a la mía." "No, señor--dijo el mozo--, ni por pienso." Sancho le manda a casa.

Luego aparecen dos hermanos travesties, ella vestida de hombre y él de mujer. Ella, jóven y bella de 14 años cuenta que había estado encerrada por su padre los últimos diez años. Quería ver mundo y convenció a su hermano de salir a dar una vuelta por el pueblo (para ella el "mundo") vestidos de esa guisa para despistar a las fuerzas del órden. Empieza a contar una historia interminable intercalada con lágrimas y suspiros. El maestresala queda prendado de la bella moza (aunque su hermano vestido de mujer "...le está como nacido, porque él no tiene pelo de barba y no parece sino una doncella hermosísima..."). Sancho se da cuenta que ha sido una "...gran rapacería..." que no hacia falta tanta historia, tanta lágrima y tanto suspiro; con haber dicho "Somos fulano y fulana, que nos salimos a espaciar de casa de nuestros padres con esta invención, sólo por curiosidad, sin otro designio alguno". Hubiese sido suficiente. Les acompañan a casa no sin antes Sancho advertirles "...de aquí en adelante no se muestren tan niños, ni tan deseosos de ver mundo, que la doncella honrada, la pierna quebrada, y en casa, y la mujer y la gallina, por andar se pierden aína, y la que es deseosa de ver, también tiene deseo de ser vista. No digo más." (No hace falta..., no.)

El maestresala quiere pedir la mano de la moza a su padre "...que no se la negaría, por ser él criado del duque; y aún a Sancho le vinieron deseos y barruntos de casar al mozo con Sanchica, su hija...". Tampoco se la podría negar al ser hija de un gobernador... (por poco tiempo...).

Seguiremos con el L (¡ele!)

12 comentarios:

Asun dijo...

Al fin puede Sancho dar gusto a su estómago.
A mí también me suena un poco a coña eso de mantner los privilegios de los hidalgos y la honra de los religiosos. No sé yo que pensar, pero más me parece crítica que otra cosa.

Su forma de dictar sentencias es digna de elogio, rápida y certera.

jajajajaja, sabía que ibas a hacer alusión a los "travestidos", te voy conociendo.

Besos ya casi de fin de semana. ¡¡¡Yuuuppppiiii!!!

Cornelivs dijo...

Me ha gustado tu ironia, Merche. Si, Sancho por fin puede comer y saciar su hambre. Y por cierto, estoy con Asun...parece que ultimamente hay mucho travesti en el Quijote... jajaja (dueñas doloridas y barbadas, pajes haciendo de dulcinea...)

Besos...!

RICARDO MIÑANA dijo...

Muy bueno el post, se nota que
Sancho no puede estar sin comer,
siempre me gustó Cervantes.
un placer leerte.
que tengas un feliz fin de semana.

pancho dijo...

Vuelve el Sancho auténtico, ensarta-refranes, aunque no vengan a cuento. Ya va observando que el mando le va a durar poco y se deja de tanto hablar como no le corresponde.

Me gusta el tiempo que le has dedicado al segundo caso, para mí es el mejor trazado de los tres casos de la ronda. Sancho suelta al joven porque tiene la fluidez mental y agilidad pícara suficiente para hacer reflexionar a Sancho en su mismo estilo y nivel, un diálogo de los mejores del libro, por breve y ágil.

Has estado muy parca en lo de la "pierna quebrada"...

Un abrazo

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

en dos partes:
. es que hay mucha tergiversación en la noticia del día a día...y solo son cortinas de humo lo que saben sacar estos politicastro de hoy...

- de otro lado...Merche es que la actuación de Sancho es tanto mejor cuanto mejor se rellena su panza...pero eso creo que nos ocurre a todos....un abrazo

Merche Pallarés dijo...

ASUN, en esa época había que cuidar muy mucho lo que se decía sobre los poderosos: la hidalguía y la iglesia, por eso creo que Cervan se asegura en boca de Sancho, al igual que lo ha hecho en toda la novela, de hacerles la pelota.
También me gusta como Sancho dictaba sentencias.
Me alegro saber que ya me vas conociendo... Besotes, M.

CORNELIVS, sigo pensando que El Quijote era una novela MUY avanzada y pornográfica para su época... Besotes, M.

RICARDO MIÑANA, gracias por tu visita. He ido a tu blog y me han ¡encantado tus poesias! Te iré leyendo aunque, a veces, no deje huella. Cervan era un genio. Besotes, M.

PANCHO, ¡Estoy deseando que Sancho deje el cargo y vuelva con Quijo! que es donde debe de estar. El mozo sí que sabe y juega con Sancho a su mismo nivel. Lo de la "pierna quebrada" ¡qué quieres que te diga! Ya todo el libro es tan misógino que no me quedan palabras... En fin... Besotes, M.

TUCCI, la noticia de hoy es ¡indignante e infame!
Sí, con la panza llena uno funciona mejor. Me alegro tanto que Sancho, al final pudiera comer...con lo glotón que es... Besotes, M.

Paco Cuesta dijo...

Francolin es un ave gallinácea, algo mas grande que una perdiz, se ve con cierta frecuencia en los mosaicos clásicos. Su carne era muy apreciada.
Sancho critica a los zánganos y predica con el ejemplo: tras cenar a trabajar.
Coincido con Pancho en la apreciación del segundo caso, es entrañable y muy divertido.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Esta España generará un Cervantes que la retrate, querida Merche: pero, me temo, sin humor, porque no se lo merece.

Merche Pallarés dijo...

PACO CUESTA, gracias por la explicación de lo que son los "francolines". Sancho con tal de comer es muy trabajador. Besotes, M.

PEDRO, alguien escribirá una tragedia española, sí. Besotes, M.

Thiago dijo...

Desde luego al final es que Sancho es mucho Sancho, alguien tendría que reivindicar su figura, que ha quedado oscurecida por la de su amo... peor el tio era un águila, jaja


Y me ha gustado ver la vaca molino que no la conocía de la exposicion esa de la Cow Parade...

Bezos

Abejita de la Vega dijo...

Cómo habla Sancho en este capítulo, cómo dicta sus sentencias, qué cara se les queda a los burlones.

Cómo pide esa olla podrida, como la que os metistéis , entre pecho y espalda, en Ibeas. Nada de pijoterías italianas de esa que Cervan pudo catar cuando , de jovencillo, servía al cardenal Acqua Viva, más jovencillo aún.

Por lo visto en aquella época tenía mucho morbo lo del hombre vestido de mujer y la mujer de hombre.Desde el romance de la doncella guerrera pasando por tu casi paisana, de San Sebastián, Catalina de Erauso, la monja alferez.
Puedes ver:
http://www.poesi.as/indx0030.htm

http://es.wikipedia.org/wiki/Catalina_de_Erauso

Un abrazo

Merche Pallarés dijo...

THIAGO, sí, Sancho es mucho Sancho y Cervan le da mucho protagonismo en esta segunda parte.
La vaca, efectivamente, es de la Cow Parade... Besotes, M.

ABEJITA, gracias por los links. Ya leí en un artículo de "El País Semanal" sobre Catalina de Erauso. Muy interesante.
La olla podrida que comimos en Burgos estuvo deliciosa y sí, a Sancho no le va la "nouvelle cuisine", no. Muchos besotes, M.

GRACIAS MIS QUERIDOS