viernes, 4 de junio de 2010

DON QUIJOTE


Capítulo LII-2ª parte de nuestra lectura colectiva en el blog "La Acequia" de Pedro Ojeda Escudero (sin traducción al inglés).
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Chapter 52-2nd part of our joint reading in Pedro Ojeda Escudero's blog "La Acequia" (without an English translation).
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"Cuenta Cide Hamete..." que Quijo "...sano de sus aruños..." estaba un poco harto de la vida sedentaria del castillo y quería marcharse, ya, a Zaragoza "...cuyas fiestas llegaban cerca...". Un día sentado en la mesa con los duques "... comenzando a poner en obra su intención y pedir licencia..." de repente aparecen dos mujeres doloridas, cubiertas de luto de los pies a la cabeza. Una de ellas se tira a los pies de nuestro Quijo "...tendida de largo a largo, la boca cosida con los pies de don Quijote... daba unos gemidos tan tristes, tan profundos y tan dolorosos, que puso en confusión a todos los que la oían y miraban."

Los duques pensaron que era otra burla de sus criados pero tuvieron sus dudas "...viendo con el ahínco que la mujer suspiraba, gemía y lloraba...". "Don Quijote, compasivo, la levantó del suelo y hizo que se descubriese y quitase el manto de sobre la faz llorosa." Resultó ser la doña Rodríguez y su hija "...la burlada del hijo del labrador." Todos se quedaron boquiabiertos, especialmente los duques "...puesto que la tenían por boba y de buena pasta, no por tanto que viniese a hacer locuras." La doña pide licencia para hablar con nuestro héroe. El duque se la concede.

Ella le recrimina que él se había comprometido a desfacer el entuerto "...que un mal labrador tiene fecha a mi muy querida y amada fija, que es esta desdichada que aquí está presente... y ahora ha llegado a mi noticia que os queredes partir de este castillo... querría que antes que os ecurriésedes por esos caminos desafiásedes a este rústico indómito y le hiciésedes que se casase con mi hija, en cumplimiento de la palabra que le dio de ser su esposo antes y primero que yogase con ella...". (¡Me han encantado todos esos "ásedes y ésedes"!). Porque el duque no la va ayudar, eso sería "pedir peras al olmo".

"...Con mucha gravedad y prosopopeya" Quijo le dijo "...templad vuestras lágrimas...enjugadlas y ahorrad de vuestros suspiros...". El se hará cargo del tema pero mejor hubiera sido si su hija no hubiera sido tan fácil "...en creer promesas de enamorados...la mayor parte son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir...". Pero, con permiso del duque, nuestro Caballero de los Leones partirá "... luego en busca de ese desalmado mancebo, y le hallaré y le desafiaré y le mataré cada y cuando que se excusare de cumplir la prometida palabra."

El duque le dice "...que no es menester que vuesa merced se ponga en trabajo de buscar al rústico..." y tampoco tiene que pedirle "licencia para desafiarle" que él le hará venir al castillo y organizará un duelo entre ambos. Vale, por esta vez Quijo renuncia a su hidalguía y "...me allano y ajusto con la llaneza del dañador y me hago igual con él, habilitándole para poder combatir conmigo...". Así le desafía desde lejos porque "...hizo mal en defraudar a esta pobre que fue doncella y ya por su culpa no lo es, y que le ha de cumplir la palabra que le dio de ser su legítimo esposo o morir en la demanda."

Luego se "descalzó" un guante y lo arrojó "en mitad de la sala", el duque lo alzó diciendo que aceptaba el "...tal desafío en nombre de su vasallo...". En seis días tendría lugar el duelo como siempre con "...las armas acostumbradas de los caballeros: lanza y escudo, y arnés tranzado...". Con el visto bueno de los "jueces del campo".

La dueña y su "fija" quedan satisfechas y hacen mutis por el foro. La odiosa duquesa sentencia "...que de allí en adelante no las tratasen como a sus criadas, sino como a señoras aventureras que venían a pedir justicia a su casa; y así, les dieron cuarto aparte y las sirvieron como a forasteras...".

En ésto, llega el paje con las misivas de Teresa Panza para la duquesa y Sancho. "Carta para mi señora la duquesa tal de no sé dónde" y la otra "A mi marido Sancho Panza, gobernador de la ínsula Barataria, que Dios prospere más años que a mi". A la pérfida "no se le cocía el pan...hasta leer su carta...". Teresa le agradece de haber "...hecho gobernador a Sancho...no hay quien lo crea principalmente el cura y mase Nicolás el barbero y Sansón Carrasco (grr...) el bachiller...porque en este pueblo todos tienen a mi marido por un porro, y que, sacado de gobernar un hato de cabras, no pueden imaginar para qué gobierno pueda ser bueno."

Le pide a la duquesa que "...mande a mi marido me envíe algún dinerillo, y que sea algo qué, porque en la corte son los gastos grandes...". El pan y la carne están por las nubes (ya en aquellos tiempos...) y "...si quisiere que no vaya, que me lo avise con tiempo porque me están bullendo los pies por ponerme en camino." "...Pésame cuanto pesarme puede que este año no se han cogido bellotas en este pueblo; con todo eso, envío a vuesa alteza hasta medio celemín...". Las cogió una a una en el monte "...y no las hallé más mayores: yo quisiera que fueran como huevos de avestruz." Termina diciéndole "No se olvide a vuestra pomposidad de escribirme...".

Quedaron todos encantados con la carta; la facinerosa le pide a Quijo que abra la carta dirigida a Sancho. Lo hace. En esta misiva, Teresa se muestra muy cariñosa (pobre, ha estado a pan y agua durante tanto tiempo...) "...cuando yo llegué a oir que eres gobernador, me pensé allí caer muerta de puro gozo... A Sanchica tu hija se le fueron las aguas sin sentirlo de puro contento...". Al recibir el vestido y los corales "...pensaba que era todo sueño lo que veía y lo que tocaba, porque ¿quién podía pensar que un pastor de cabras había de venir a ser gobernador de ínsulas?... no pienso parar hasta verte arrendador o alcabalero...". Le dice que está deseando ir a la corte, que le avise cuando, para que vaya en coche como una reina.

"El cura, el barbero, el bachiller y aun el sacristán no pueden creer que eres gobernador y dicen que todo es embeleco o cosas de encantamento como son todas las de don Quijote tu amo; y dice Sansón que ha de ir a buscarte y a sacarte el gobierno de la cabeza, y a don Quijote, la locura de los cascos." (uuy...uuy...uuy...) Le informa que envía unas bellotas a la bellaca, que hubiera querido "fueran de oro" (cuitada...). Luego le cuenta las "nuevas de este lugar" que la hija de "la Berrueca" se ha casado "con un pintor de mala mano...que ya ha dejado el pincel y tomado la azada...". "El hijo de Pedro de Lobo se ha ordenado de grados y corona, con intención de hacerse clérigo: súpolo Minguilla, la nieta de Mingo Silbato, y hale puesto demanda de que la tiene dada palabra de casamiento...". Parece ser que las malas lenguas decían que "...ha estado encinta de él, pero él lo niega a pies juntillas".

"Hogaño no hay aceitunas, ni se halla una gota de vinagre en todo este pueblo. Por aquí pasó una compañía de soldados: llevarónse de camino tres mozas de este pueblo...". "Sanchica hace puntas de randas". "La fuente de la plaza se secó, un rayo cayó en la picota...". Se despide diciéndole que Dios le guarde más años que a ella "...porque no querría dejarte sin mí en este mundo. Tu mujer".

"Las cartas fueron solemnizadas, reídas, estimadas y admiradas...". Para rizar el rizo llegó "...el correo que traía la que Sancho enviaba a don Quijote...". Se leyó publicamente "...la cual puso en duda la sandez del gobernador."

"Retirose la duquesa para saber del paje lo que le había sucedido en el lugar de Sancho...". Éste le contó y "...diole las bellotas y más un queso que Teresa le dio...". Era muy bueno, mejor que "los de Tronchón". Les dejaremos "por contar el fin que tuvo el gobierno del gran Sancho Panza, flor y espejo de todos los insulanos gobernadores" (¡Olé!)

Seguiremos con el LIII

12 comentarios:

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

hay un detalle que me llama la atención: la sorpresa que se llevan los duques con la Rodriguez...que no sabe si es burla o realidad....saludos

Merche Pallarés dijo...

Veo que tu también eres tempranero... Sí, también lo encontré curioso, además como se enfadan con la doña cuando se dan cuenta de que no es broma.
Tucci, no sé si habrás leido mi post anterior pero si lo haces, verás que estaré ausente un tiempo. Besotes, M.

pancho dijo...

La dimensión de la burla a nuestros protagonistas es tan grande que se escapa del control de los duques. Cervantes deja constancia de ello en algunos pequeños comentarios como ese que señalas.

Una muestra del lenguaje arcaico y retórico incluso para el siglo XVII; había que contrarrestar el lenguaje, a veces vulgar, de la carta de Teresa a Sancho.

Anónimo dijo...

Buenos días, Merche Pallarés:

Tu Mater Dolorosa, me ha hecho olvidar 'El Quijote'. ¿Cómo se te ha ocurrido el ponerla?. Esta imagen, tiene un gran significado para mí. De no haber fallecido el día 31 de diciembre, hoy estaríamos de celebración en mi casa, pues mi queridísimo padre cumpliría años.

Tengo "mi libro" casi terminado; y bien guardada y puesta a buen recaudo,toda la extensa documentación, que lo acompañará. Mi padre, habría sido uno de mis seguros lectores.

Humildemente y sin tener el atrevimiento -ni en lo literario ni en nada- de compararme con Carmen Martín Gaite, creo que me ha llevado más tiempo y dinero, el recoger la documentación necesaria, que a esta importantísima escritora 'El proceso de Macanaz'.
Cuando lo publique: ¿querrás convertirte en mi "interlocutora"?. Me lo dijiste por escrito, y lo escrito se lee. Espero que no te asustes al ver la cantidad de hojas.

Un abrazo. Gelu

Asun dijo...

En este capítulo hay un trasiego entre gente que llega, cartas que leer, noticias del corazón del pueblo... Vamos, que tenían oberbooking en casa de los duques.

Besos

Abejita de la Vega dijo...

Merche, te deseo que seas muy feliz en tu nueva etapa, fuera de tu querida isla.
Tu dolorida es preciosa y de un lánguido que estremece. A la Rodríguez no la veo yo tan depresiva, preocupada sí, una hija es una hija...
Me encanta el capítulo y tu comentario. Me llaman la atención esos cotilleos pueblerinos que suelta Teresa en su carta, uno detrás de otro. En algunos de ellos, hay un relato hecho y derecho. Cervan es un paridor de historias, le bullen en la cabeza y salen por donde pueden. Porque ¿cuántas historias grandes, pequeñas y pequeñísimas hay en este gran libro?
Ya veo que si te encontraras a la duquesa, por las calles de Ibiza o de ese pueblo catalán, ibas a ponerla de vuelta y media.
Un abrazo, Merche.

Alatriste dijo...

Desde luego la Duquesa ya empieza a ser un poco cargante con su actitud burlona y altiva, ya comente por ahí que no me gustó nada lo de la lectura de las cartas privadas.

Suerte por tu nueva tierra chiquilla ;D

Myriam dijo...

¡olé y chán, chan!

Una vez más suerte con todo. Mucho éxito y muchas alegrias.

Besos

Antonio Aguilera dijo...

Bueno, pues antes que nada espero que tu nueva "Residencia en la Tierra" (cual poemario de Neruda) te sea muy agradable, en ese pueblecito catalán.

Yo destacaría del capítulo las veleidades de la joven enlutada.
La madre llorando como una desesperada por los "buenos ratos" que echó la niña: hoy esto no se entendería.


Muchos besotes

PD. Espero que El Espolón haya llegado incolume e inmáculo a tu nuevo domicilio

Cornelivs dijo...

Llego tarde (he estado de viaje el finde) pero llego, querida Merche.

Besos...!!!

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Veo, Merche, que ni programando la entrada se te escapan los calificativos hacia tu favorita duquesa...
Besos.

Paco Cuesta dijo...

Don Quijote compasivo, caballero y servicial ¡por fin ha vuelto! A la duquesa no hay modo de perderla de vista.