viernes, 6 de agosto de 2010

DON QUIJOTE



Capítulo LXI- 2ª parte de nuestra lectura colectiva en el blog "La Acequia" de Pedro Ojeda Escudero (sin traducción al inglés).
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Chapter 61-2nd part of our joint reading in Pedro Ojeda Escudero's blog "La Acequia" (without an English translation).
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Capítulo cortito éste, donde Quijo y Roque pasaron juntos "tres dias y tres noches" que ni que hubieran sido "trescientos años" de lo admirado que este personaje, con su forma de vida, le tenía a Quijo "...aquí amanecían, acullá comían..." y a veces huían no se sabía bien de quién. Dormían en cualquier lado y de cualquier manera "...dormían de pie, interrompiendo el sueño, mudándose de un lugar a otro...".

Roque no se fiaba de nadie por tanto "...pasaba las noches apartado de los suyos... temiendo que los mismos suyos o le habían de matar o entregar a la justicia." "Por caminos desusados, por atajos y sendas encubiertas, partieron Roque, don Quijote y Sancho con otros seis escuderos a Barcelona. Llegaron a su playa la víspera de San Juan..." Ahí se despiden. Despues de haber entregado a Sancho "...los diez escudos prometidos..." (¿?).

Quedó toda la noche Quijo sobre Roci "esperando el día...no tardó mucho cuando comenzó a descubrirse por los balcones de oriente la faz de la blanca aurora, alegrando las yerbas y las flores...". Esta aurora dio lugar al sol "que, con rostro mayor que el de una rodela, por el más bajo horizonte poco a poco se iba levantando." Quijo y Sancho descubren el mar "...parecioles espaciosísimo y largo, harto más que las lagunas de Ruidera...". Vieron las galeras, escucharon el sonido de clarines, trompetas y chirimías "...que cerca y lejos llenaban el aire de suaves y belicosos acentos."

Hay un rifirrafe entre los de las galeras y los de las "murallas y fuertes de la ciudad, y la artillería gruesa con espantoso estruendo rompía los vientos, a quien respondían los cañones de crujía de las galeras. El mar alegre, la tierra jocunda, el aire claro, sólo tal vez turbio del humo de la artillería...". Sancho alucina "...cómo pudiesen tener tantos pies aquellos bultos que por el mar se movían. En esto llegaron corriendo, con grita, lililíes y algazara, los de las libreas adonde don Quijote suspenso y atónito estaba, y uno de ellos, que era el avisado de Roque, dijo en alta voz a don Quijote: --Bien sea venido a nuestra ciudad el espejo, el farol, la estrella y el norte de toda la caballería andante... bien sea venido, digo, el valeroso don Quijote de la Mancha: no el falso el apócrifo que en falsas historias estos días nos han mostrado, sino el verdadero, el legal y el fiel que nos describió Cide Hamete Benengeli, flor de los historiadores." (Como vemos, siguen las pullas al Avellaneda...).

Quijo se queda de piedra y le dice a Sancho "--Éstos bien nos han conocido: yo apostaré que han leído nuestra historia, y aun la del aragonés recien impresa." El caballero halagador le ruega se vaya con ellos "...que todos somos sus servidores y grandes amigos de Roque Guinart." Quijo acepta ir con ellos "...do quisiéredes...".

Van nuestros héroes montados en Roci y ruci, rodeados por todos los "caballeros" a la ciudad. Sin embargo los muchachos "...que son más malos que el malo, dos de ellos traviesos y atrevidos...alzando el uno de la cola del rucio y el otro de Rocinante, les pusieron y encajaron sendos manojos de aliagas (planta con espinas)...". Los animales se revolvieron "...dando mil corcovos, dieron con sus dueños en tierra. Don Quijote, corrido y afrentado, acudió a quitar el plumaje de la cola de su matalote, y Sancho, el de su rucio."

Los que acompañaban a nuestros héroes quisieron "...castigar el atrevimiento de los muchachos, y no fue posible, porque se encerraron entre más de otros mil que los seguían."
Por fin llegan acompañados por la música "a la casa de su guía, que era grande y principal, en fin como de caballero rico, donde le dejaremos por ahora, porque así lo quiere Cide Hamete."

Seguiremos con el LXII

14 comentarios:

pancho dijo...

Poco dejan a nuestros héroes disfrutar de la contemplación de la inmensidad del mar por vez primera. Las burlas vuelven con más virulencia que en el castillo, allí sabíamos que todo era artificio,aquí es la realidad de la ciudad hostil con los recién llegados de interior.

Stanley Kowalski dijo...

De esta parte no me acordaba nada!!!

BESOTES MERCHE QUERIDA!

JuanK dijo...

Buena historia..seguiremos el hilo

Un beso

Asun dijo...

ya empezamos otra vez con las bromitas, y eso que no han hecho mas que llegar. Mucho me temo que las situaciones van a volver a repetirse.

Besos

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

Es que single revolcón provocado por los chavales la historia no sería digna del quijote....besos

Merche Pallarés dijo...

Hola PANCHO, STANLEY, JUAN K., ASUN, y TUCCI, perdonad que no os conteste individualmente pero estoy liada este finde con la visita de mi querida BIPOLAR. Pero me percato que, hasta ahora, solo he recibido 5 comentarios, mientras que en el de "Catalunya" ya van 58... bueno, más bien 55 porque hay un "Anónimo" que ha repetido su comentario tres veces... Muchos besotes, M.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Veo que te sorprende lo de los escudos prometidos: fue en el pasaje del robo del capítulo anterior.
Ya llegaron a Barcelona, querida Merche, veamos qué les acontece...
Besos y recuerdos a Bipolar.

Abejita de la Vega dijo...

58...voy a verlas. Levanta más opiniones encontradas la política que la literatura. Esta última es un oasis...vayamos al oasis.

Don Quijote y Sancho entran en Barcelona sorprendidos. Primero ha sido el mar, luego el bullicio de la bella ciudad condal. Vienen del silencio del campo y de los caminos. Sus medidas son las de las lagunas de Ruidera y los poblachones manchegos. Encima, tanto agasajo les confunde.

Los gamberrillos les hacen descender a la dura realidad. Se impone la realidad en el Quijote.

Un beso, Merche.

Merche Pallarés dijo...

PEDRO, ¡gracias por todos tus comentarios a mis posts anteriores! Los he leido todos en gmail. Ésto de los 10 escudos no recuerdo haberlo leído en el capítulo anterior, la verdad. Pero, bueno, se me habrá escapado. Muchos besotes, M.

ABEJITA, en el post de Catalunya ya van ¡74 comentarios! Sí, esta visto que la política tira más que nuestro Quijo. El mundo al revés. Prefiero este oasis, tienes razón. Muchos besotes, M.

Merche Pallarés dijo...

ABEJITA, perdón son 73 comentarios porque borré al último "anónimo". Besotes de nuevo, M.

Antonio Aguilera dijo...

MERCHE:

Roci y Ruci suena muy bien, hacen una buena pareja no sólo de animales de carga, sino como para protagonizar un cuento o un comic. Te recomiendo patentar o registrar a esta pareja.
Los muchachos les hacen sufrir con las plantas espinosas. Seguro que esto no es invento de Cervantes, que ya lo practicaría algún desalmado. La cuestión es que una vez más don Quijote y Sancho acaban rodando por el suelo; pobrecillos. Menos mal que lo pasaron bien en la Noche de san Juan, de fiestorro toda la noche en la playita.

Besos y felicidad Merche

AH! y recuerdos y un beso a Bipolar. Yo me quiero ya jubilar pronto y conocer a mucha gente jajaja

BIPOLAR dijo...

Besitos desde Ca'La Pallarés
sobre todo a Pedro y a Antonio que me estarán escuchando.

Por cierto que no pienso dejar de comentar en tu Blog sobre Cataluña, que a mí el pan con tomate me ha entusiasmado desde siempre. (Pero hoy no que me queda el desayuno, jeje, mañana)

Thiago dijo...

jaja me encanta la descripciónd del mar: ¡más grande que las lagunas de Ruidera! jajaj que monos, cari, que ingenuos, no?

Y mira que cabrones los mozos, aunque se esconden entre "otros mil" bueno, quién pillara una fiesta con tantos buenos mozos, jajaa


Bezos.

Merche Pallarés dijo...

ANTONIO AGUILERA, ¿Crees que los debería de patentar? ¿Cómo lo hago? La verdad es que sí serían personajes simpáticos para un comic. Gracias por la idea. A ver si me gano un sobresueldo...
Aún te quedan muchos caracoles hasta que te jubiles, querido. Besotes, M.

BIPO, sabes que ha sido un placer tenerte en mi Ca y ahora que te has ido, te echo mucho de menos. ¡Espero que vuelvas pronto! Muchos besotes, M.

THIAGO, es que Quijo y Sancho son entrañables... Y, sí, parece que Barcelona estaba llena de buenos mozos (bueno, lo sigue estando, eh...). Deberías de darte un voltio por aquí. Besotes, M.

GRACIAS MIS QUERIDOS