viernes, 3 de septiembre de 2010

DON QUIJOTE



Capítulo LXV - 2ª parte de nuestra lectura colectiva en el blog de Pedro Ojeda Escudero "La Acequia" (sin traducción al inglés).
----------------------------------------------------------------------
Chapter 65 - 2nd Part of our joint reading in Pedro Ojeda Escudero's blog "La Acequia" (without an English translation).
----------------------------------------------------------------------

Capítulo cortito éste donde nos enteramos de quién es "El Caballero de la Blanca Luna", nada más y nada menos que el ¡bachiller Sansón Carrasco!

Le cuenta a don Antonio que es del mismo lugar que nuestro Quijo y que ha venido a rescatarle "...cuya locura y sandez mueve a que le tengamos lástima todos cuantos le conocemos, y entre los que más se la han tenido he sido yo...". (Al final el tal Sansón Carrasco no parece tan mal tipo como lo parecía al principio...) Le cuenta como "...habrá tres meses que le salí al camino como caballero andante, llamándome el Caballero de los Espejos, con intención de pelear con él y vencerle sin hacerle daño...". Quería que volviera a casa pero en esta ocasión Quijo le venció "...me derribó del caballo, y, así, no tuvo efecto mi pensamiento: él prosiguió su camino, y yo me volví vencido, corrido y molido de la caída, que fué además peligrosa; pero no por esto se me quitó el deseo de volver a buscarle y a vencerle...". Le suplica que no le descubra a Quijo su identidad.

Don Antonio le promete que no le descubrirá pero le da pena que quiera "...volver cuerdo al más gracioso loco que hay en él..." No cree que se le pueda volver cuerdo a nuestro héroe porque está "rematadamente loco" pero desea, no obstante "...que nunca sane don Quijote, porque con su salud no solamente perdemos sus gracias, sino las de Sancho Panza su escudero, que cualquiera de ellas puede volver a alegrar a la misma melancolía." El Caballero de la Blanca Luna de despidió, hizo "...liar sus armas sobre un macho, luego al mismo punto, sobre el caballo con que entró en la batalla, se salió de la ciudad aquel mismo día...".

Don Antonio le cuenta al visorrey "...todo lo que Carrasco le había contado..." lo cual no recibió con mucho gusto "...porque en el recogimiento de Don Quijote se perdía el que podían tener todos aquellos que de sus locuras tuviesen noticia." (O sea, que no podían seguir con las "bromitas"...).

Mientras tanto nuestro Caballero de la Triste Figura ha estado seis días "...en el lecho, marrido, triste, pensativo y mal acondicionado..." Sancho trata de animarlo "--Señor mío, alce vuestra merced la cabeza y alégrese, si puede, y dé gracias al cielo que, ya que le derribó en la tierra, no salió con alguna costilla quebrada... volvámonos a nuestra casa y dejémonos de andar buscando aventuras por tierras y lugares que no sabemos..." Al fin y al cabo Sancho es el que sale "más perdidoso" porque aunque haya dejado de querer ser gobernador, no le importaría ser conde "...que jamás tendrá efecto si vuesa merced deja de ser rey... así vienen a volverse en humo mis esperanzas." "--Calla, Sancho, pues ves que mi reclusión y retirada no ha de pasar de un año, que luego volveré a mis honrados ejercicios, y no me ha de faltar reino que gane y algún condado que darte." (...qué iluso, pobret...)

A todo esto nos enteramos de que el renegado ha logrado liberar al travesti don Gregorio "¡Albricias, señor don Quijote, que don Gregorio y el renegado que fue por él está en la playa!" (Bueno, ya está en casa del visorrey). Quijo se alegra un poco porque hubiera preferido ser él que "...con la fuerza de mi brazo diera libertad no sólo a don Gregorio, sino a cuantos cristianos cautivos hay en Berbería...". (Cuitado, ahora se tendrá que dedicar más a usar la rueca en vez de la espada...).

Sancho le anima con unos cuantos de sus refranes "...viva la gallina, aunque con su pepita, que hoy por ti y mañana por mi, y en estas cosas de encuentros y porrazos no hay tomarles tiento alguno, pues el que hoy cae puede levantarse mañana... Levántese vuestra merced ahora para recibir a don Gregorio, que me parece que anda la gente alborotada y ya debe de estar en casa."

"...Deseoso don Gregorio de ver a Ana Félix, vino con el renegado a casa de don Antonio; y aunque don Gregorio cuando le sacaron de Argel fue con hábitos de mujer, en el barco los trocó por los de un cautivo que salió consigo...". Mostraba ser persona "codiciada, servida y estimada, porque era hermoso sobremanera, y la edad, al parecer de diez y siete o diez y ocho años. Ricote y su hija salieron a recibirle, el padre con lágrimas y la hija con honestidad." "No se abrazaron...porque donde hay mucho amor no suele haber demasiada desenvoltura." (¡Qué perspicaz era Cervan!)

Todos quedan embelesados con la belleza de ambos jóvenes y "...el silencio fue allí el que habló por los dos amantes y los ojos fueron las lenguas que descubrieron sus alegres y honestos pensamientos." (Qué bonito...).

Luego, tanto el renegado como don Gregorio, contaron sus peripecias salvadoras. Ricote les recompensa con dinero al renegado así como a los remeros. Éste se reconcilia con la Iglesia "...y de miembro podrido volvió limpio y sano con la penitencia y el arrepentimiento." Don Antonio trata de ver, a través de "enchufes" (el entrecomillado es mio), cómo puede solucionar "...que Ana Félix y su padre quedasen en España..." Ricote dice que NO. "No hay que esperar en favores ni en dádivas..." ya que es el mismo "conde de Salazar, a quien dio Su Majestad cargo de nuestra expulsión..." Sigue una velada, pero feroz, crítica a la expulsión de los moriscos.

De todas formas don Antonio lo va a seguir intentando. Acuerdan que don Gregorio vaya a ver a su padre, Ana Félix se quede con la esposa de don Antonio "....o en un monasterio" y Ricote con el visorrey. Llega el día de la partida de don Antonio, de don Gregorio y de nuestros héroes. "Hubo lágrimas, hubo suspiros, desmayos y sollozos al despedirse don Gregorio de Ana Félix."

"...y don Quijote y Sancho después, como se ha dicho: don Quijote, desarmado y de camino, Sancho, a pie, por ir el rucio cargado con las armas". (Sorry, en la foto le tengo sobre ruci).

Seguiremos con LXVI

11 comentarios:

Voy de anónimo. Tengo cita en psiquiatría... dijo...

Está simpático eso de "liberar al loco más simpático" y al travesti...

Simpática lectura, Merche...

Un beso.

pancho dijo...

Si don Antonio le descubre a DQ la identidad del Caballero de la Blanca Luna, Cervantes tendría que haber inventado más historias para el hidalgo.Rápidamente tendríamos a nuestro héroe echándole la culpa a los encantadores de todos sus males.

El perseguidor lo derrota desde su mundo, desde dentro, como dice POE, con palabras y hechos propios de su ensoñación. El bachiller tiene buenas intenciones con respecto a Alonso Quijano, pero es el peor enemigo posible de DQ. La novela ya no puede continuar en estas condiciones.

Las cosas siguen igual en este país nuestro: "El que tiene padrino, se bautiza".

Bien se ve que prefieres a DQ armado. Te resistes a ponerlo derrotado y triste.

Un abrazo.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Veo que al Bachiller le tienes menos rabia que a los Duques...
Es mejor que Don Quijote no lo sepa, como diche Pancho.

Paco Cuesta dijo...

Carrasco ejerce de hermano mayor para don Quijote y de enemigo para la obra.
A don Antonio se le acaba el chollo y a Sancho las posibilidades, a don Quijote ya no le quedan ni libros en casa.
Coincidimos. ¡Algo tendrá el agua cuando la bendicen!

Abejita de la Vega dijo...

Mientras te pasaba el comentario, el cual ha volado, se te ha colado la publicidad y en inglés.
Suelo copiarlo con el control más C, para que no vuele, pero esta vez no lo hice.

Repito, más o menos, lo que puse.

Los de las bromitas, como dices, me caen fatal, aunque no tanto como los duques. Con tal de seguir con su juguetito...lo que sea. Aprovecha más loco que cuerdo. Y de Sancho dicen que es lo mejor para la melancolía, o sea la depre. Sanchimazín en comprimidos.

¿De qué va el mensaje en inglés? Porque soy estudiante españolita de los 70.

Ay, qué penita, quedan pocas hojitas.

Besos

Merche Pallarés dijo...

JOSÉ ALFONSO ANÓNIMO, me alegro de que te gusten mis resúmenes apócrifos... Besotes, M.

PANCHO, pues igual tienes razón, el bachiller está más a favor de Alonso Quijano pero tiene que derrotar a mi Quijo para que la novela se acabe...sniff... Besotes, M.

PEDRO, es que yo creía que Sansón iba a matar a mi Quijo y ni siquiera le hace un rasguño. Y las bromas de don Antonio y cia. no han sido la mitad de crueles de las de los odiosos duques. Besotes, M.

PACO CUESTA, sí, nuestras coincidencias gráficas son un poco too much... ¿Será cosa de los encantadores? Y ¡no me hables de mi Quijo! Estoy de un triste... Besotes, M.

ABEJITA, el comentario anterior lo he borrado. No era nada. Es un anónimo pesado que aparece en varios de mis posts. Creo que será una especie de spam...
Sí, Sanchimazín es un buen remedio para la depre. Ya queda poco...sniff... Besotes, M.

Asun dijo...

Hay que ver que afán tienen algunos por meterse donde no les llaman. Lo digo por el bachiller. ¿Por qué no dejará a Quijo en paz que haga lo que le da la gana?

Besos

Kenzaburo Oe dijo...

Se define como un escritor que adopta el carácter de Sancho Panza

Merche Pallarés dijo...

ASUN, eso mismo pienso yo ¡qué dejen a mi/nuestro Quijo en paz! Pobrecito... Besotes, M.

MIGUEL V. Qué interesante ese artículo sobre Kenzaburo Oe y Javier Cercas. Es que nuestro Sancho es MUCHO Sancho e inspira a cualquiera... ¡Ay, lo que les voy ha echar de menos a mi Quijo y Sancho cuando terminemos! Besotes, M.

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

Yo estoy con Pedro, y mira que el Sansón es un cabroncete (perdón)... que busca nada más que la dura y fea venganza...besos

Merche Pallarés dijo...

TUCCI, sí, como te digo en tu blog, busca la venganza pero no tan rabiosamente como cuando fue derrotado por Quijo. Por eso yo siempre pensé que el bachiller acabaría matándole, que sí lo hace, hasta cierto punto, matando su honra, sueños e ilusiones. ¡Pobre Quijo! Besotes, M.