domingo, 14 de noviembre de 2010

UNA EXTRAÑA FUGITIVA



"La Navidad se aproximaba.  El invierno irrumpía con dureza.  Nevaba hasta en el llano, cosa poco frecuente en Andalucia.

Un anochecer, apareció en Candera una niña de unos nueve o diez años, medio desnuda.  Vestía una falda hecha jirones, entre cuyos desgarros aparecía la carne amoratada por el frío.  Calzaba alpargatas muy viejas y mojadas, y, de cintura para arriba, solamente llevaba una especie de sostén.

Todos quedaron horrorizados al ver a aquella criatura con semejante indumentaria en un día tan crudo.  La hicieron entrar en la posada de Mari Juana, y la niña fue derecha a sentarse en el suelo de la candela.  Cuando entró en calor junto a la lumbre, le dieron pan y tocino, que comió con voracidad.  Durmió en una de las camas de la posada.

Durante los tres días que la niña estuvo en Candera, fue el centro de atención del pueblo.  Todos la llamaban, la interrogaban, le daban dulces, vestidos...  Socorro "La Descarriá" le regaló un collar de cuentas azules.  La niña no quería decir de dónde había venido, y la Guardia Civil empezó a hacer averiguaciones.

El mismo día de la llegada de la niña, María fue a la posada a llevarle una manta de lana.  Al pasar por el zaguán, le llamó la atención un bulto en un rincón.  Indudablemente, era un hombre tumbado, muy tapado.  Pensó que sería un borracho, pero al día siguiente el bulto seguía en el mismo sitio, por lo que, intrigada, interrogó a Mari Juana.

--Es un mulero que venía con carbón y ha caído con pulmonía.
--Pero, ¿no van a hacer nada con él?--dijo horrorizada María--.  ¿Cómo no le ha dado usted una cama?
--Cuando llegó, le ofrecí una, pero no quería pagarla.  Hemos guardado sus mulos en la cuadra y les damos de comer.  A él le pusimos paja limpia y tres mantas muy gruesas, porque don Joaquín suele decir que la pulmonía se cura con calor.  Anteayer estuvo malísimo.  Tenía una calentura tan tremenda, que salía humo de la paja, pero ahora ya va mucho mejor.  Esta mañana ha podido comer migas con tocino.  Yo creo que dentro de un par de días se podrá poner de nuevo en camino, con sus mulos y su carbón.

Entre tanto, la niña, ya con ropa de abrigo, correteaba por el pueblo.  Era bonita y muy alegre.  Bailaba, cantaba, hacía mil gracias y, totalmente exenta de timidez, se metía en todas las casas.  Se seguía sin conocer su procedencia, porque la chiquilla enmudecía en cuanto se aludía a ello.  Resultaba un tanto alocada y daba la impresión de no estar del todo en sus cabales.

--Con todo esto, me voy a comprar una cosa que me hace muchísima falta,--solía decir mientras guardaba en la faltriquera el dinero que le daban.

Algunos pensaban que se referiría a unas buenas botas, a una chaqueta de abrigo o a un mantón de lana, pero a aquella fantasiosa niña no le atraía lo práctico.  Una tarde apareció muy ufana con unas zapatillas de raso que había comprado en la tienda de "El Tullido".  Eran de color rosa, y en las puntas se posaban dos mariposas de tul.

Por fin, la Guardia Civil averiguó la procedencia de la chiquilla.  Era de cerca de Montoro, y no se comprendía por qué se había escapado de su casa, tres días antes de aparecer en Candera.  Tampoco se comprendía dónde había podido refugiarse en aquellas noches heladas para resistir con tan poca ropa ni de qué se había alimentado en parte tan abrupta de la sierra.

Por las averiguaciones que hizo la Guardia Civil, se comprobó que no tenía motivos para huir de su casa, pues sus padres eran normales, vivían holgadamente y eran afectuosos con ella.  Los guardias recibieron una orden para que la niña fuese llevada a Montoro y entregada a su familia.  Con tal motivo, llegó un taxi a Candera, pero la niña se negó a montar en él.

Hubo que organizar una verdadera cacería para atrapar a la chiquilla.  Corría, sin dejar de gritar, por todas las calles del pueblo, y la gente trataba de acorralarla, hasta que, por fin, entre gritos, lloros y patadas, la metieron a empujones en el taxi y se la llevaron."

------------------------------------------------------------------------

A STRANGE FUGITIVE

Christmas was nearing.  Winter arrived strongly.  It even snowed in the plain, a very rare event in Andalusia.

One nightfall, a little girl about ten/eleven years old appeared in Candera.  She was half-naked, with a tattered skirt which, between the tatters and due to the cold, one could see her purplish flesh.  She wore old and wet espadrilles and from the waist up she only had a sort of bra.

Everybody was shocked to see that child, dressed the way she was, on such a freezing day.  They took her to Mari Juana's inn; she rushed in and sat in front of the chimney.  When she warmed up, they gave her bread and bacon which she avidly ate.  She slept in one of the inn's beds.

During the three days she stayed in Candera, she was the centre of attention. They called her; questioned her; gave her sweets, dresses...  Socorro, "The Strayed", gave her a blue glass necklace.  The girl didn't want to say where she was  from, so, the Civil Guard began researching.

The same day of her arrival, María went to the inn with a woollen blanket for her.  When she entered the hall, she was surprised to see a bundle in a corner.  Obviously, it was a man lying down wholly covered.  She thought he was a drunkard, but the following day the bundle was still in the same place.  Intrigued, she asked Mari Juana.

--He is a mule man.  He brought charcoal and fell down with pneumonia.
--But, aren't you going to do anything for him?--asked María, horrified--.  How is it that you didn't give him a bed?
--When he came, I offered him one but he didn't want to pay.  We've put his mules in the barn and we feed them.  He has clean hay and three heavy blankets because don Joaquín says that pneumonia is cured with heat.  The day before yesterday he was very sick.  He had so much fever that smoke came out of the hay, but now I see him much better.  This morning he was able to eat "migas" (bread crumbs) with bacon.  I think that in a few days, he'll be capable to go on his way again with his mules and his charcoal.

In the meantime, the child, now with winter clothing, ran around the village.  She was pretty and very vivacious.  She danced, sang, and did all kinds of tricks.  Totally immune to timidity, she went inside everybody's houses.  Still no one knew her origins, because she clammed up whenever somebody brought the matter up.  She seemed rather wild and gave the impression that she was a bit wacky.

--With all this, I'm going to buy something that I need very much--she said, as she put the money she was given, in her wallet.

Many thought she meant some sturdy boots, a jacket or a wool shawl, but that imaginative girl wasn't attracted to practical objects.  One afternoon she proudly appeared with a pair of satin slippers that she had bought at the "Disabled's" shop.  They were pink and had two tulle butterflies at the tips.

The Civil Guard, at last, found out where she came from, somewhere close to Montoro.  No one could understand why she had ran away three days before she appeared in Candera.  No one could understand either where she had spent those freezing days, resisting the cold with those tattered clothes, or what she had eaten in that rugged part of the mountains.

By the Civil Guard's findings, it was proved that she had no reason to run away.  Her parents were normal,  lived quite well and were lovable with the child.  The guards received an order to take her back to Montoro and to be returned to her family.  For that purpose, a taxi arrived in Candera, but the girl refused to get in.  A real hunt had to be organized in order to grab her.  She ran, screaming, through the streets.  People tried to corner her until, at last, between screams, tears, and kicks, they managed to put her inside the taxi and left.

22 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Y mientras todos corrían persiguiendo a la niña el mulero echaba humo en el zaguán.

Y pensar que venimos de ahí...

Besos.

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

Son de esas cosas que uno no se explica...también serían tranquilos los padres....con una niña tan pequeña hay que tener 1000 ojos...besos

Sor Austringiliana dijo...

Si la niña escapó era por algo, pienso. ¡Qué mundo aquel para la infancia!
Me ha cogido el correo la Sor, ya sabes que soy la abejilla María Ángeles. La monjita fantasma acaba de darle un mensaje a Cornelivs que ponía en duda la existencia de los fantasmas.

Asun dijo...

¡Qué fuerte, no darle cama al mulero con pulmonía porque no quería pagarla!

Eso de que no tenía motivos para huir de su casa... Si esa niña enmudecía cuando se le preguntaba de dónde venía y corría como alma que lleva el diablo cuando la querían meter al taxi, por algo sería. Ya sabemos que muchas veces puede no tener nada que ver la imagen que se da de cara a la galería y lo que pasa de puertas adentro.

Besos

Antonio Aguilera dijo...

Yo pienso como Asun: algo se cocería de puertas adentro en su casa. No es oro todo lo que reluce.
La de frío que pasaría la pobre por esas sierras, que por cierto, son Morenas; ya que Montoro anda cerca, del Guadalquivir para arriba o Norte.

Beso dominguero, y ya casi con hambre. Hoy mi Mildred puso migas, aunque no me comeré los torreznos, qué pena.

Stanley Kowalski dijo...

No me cierra que esa niña haya escapado de un lugar donde tenía de todo, para deambular por la vida. Y el mulero no está porque sí. Veremos!

BESOTES HERMOSA Y BUEN DOMINGO!

Merche Pallarés dijo...

TORO, así es, desgraciadamente... Besotes, M.

TUCCI, se ve que era muy fantasiosa y aventurera pero ¡vete tu a saber cómo eran en realidad sus padres! Besotes, M.

SOR AUSTRI..., ya sé que eres ABEJITA... pues, como le digo a Tucci, la niña razones tendría para escaparse... Iré a ver que comentario le has dejado a CORNELIVS. Besotes, M.

ASUN, sí, lo del mulero, pobre... Y como les digo a TUCCI y ABEJITA, la vida de esa niña en su casa no debería ser un lecho de rosas, no. Besotes, M.

Merche Pallarés dijo...

ANTONIO AGUILERA y STANLEY, vuestros comentarios han entrado despues de mis contestaciones. Creo que ASUN tiene mucha razón, esa niña no era feliz en su casa si no, no se hubiese escapado, eso es de cajón... Lo del pobre mulero también tiene "miga"... ¡Qué tiempos tan bárbaros y crueles! Besotes, M.

amelche dijo...

Madre mía, qué panorama.

Thiago dijo...

jaj que misterioso todo, no? Se ve que es una fantasiosa, pero tanto como para no querer volver ni subir al taxi, ni nada... Y el lo del mulero tb. es extraño, a ver si en los próximos capítulos se sabe algo de ellos.


Bezos.

Merche Pallarés dijo...

AMELCHE, pues sí, qué panorama... Besotes, M.

THIAGO, me parece que no vamos a saber más de ellos por lo que yo he leido hasta ahora... Besotes, M.

Fernando Manero dijo...

Los padres parecían normales pero algo había en aquella casa que no funcionaba. Seguro. Los problemas se cerraban con la puerta, nadie accedía a ellos y cuando las mujeres o las niñas sufrían el eco que lograban no era atendido. La niña recuperó la libertad, consiguio las zapatillas ansiadas, pero el aire nuevo poco le duró. De todos modos, logró durante unos días disfrutar de la hospitalidad y el calor de aquella casa donde se acogía al necesitado y a nadie se preguntaba de donde venia y sin tenía posibles.Un lugar de refugio digno de ser reconocido gracias a que lo has dado a conocer. Un abrazo

Cornelivs dijo...

Que recuerdos me trae esta narración, querida Merche...es increible. Bueno, ya vamos cumpliendo añitos!

Estoy con Asun y Antonio.

un abrazo.

Myriam dijo...

Eran "normales" quizás d ela boca para afuera,,, Quién sabes, para que la niña se escape asi, me da mala espina.

Besos

Merche Pallarés dijo...

FERNANDO MANERO, CORNELIVS y MYRIAM, gracias por vuestros comentarios y sí, en aquella casa había gato encerrado seguro, porque una criatura por muy fantasiosa que sea no se escapa de su casa especialmente en pleno invierno... Me pregunto qué habrá sido de ella porque ahora deberá tener unos setenta y pico de años, si vive... Muchos besotes, M.

northshorewoman dijo...

what an interesting story! I was totally immersed in this little girl, who she was and what happened to her.

I loved that she bought those pink slippers with her money!

What a beautiful photo, too.

Who knows? Maybe she was abused at home by a male relative and that is why she went kicking and screaming when they forced her back.

Has your blog also been hit by a format change? Or did you re-format it?

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Una de los mayores terrores de un padre es que su hija desaparezca así. Al menos, a esta niña la encontraron.
Un beso.

Merche Pallarés dijo...

NORTHSHORE, yes, I'd also like to know what happened to that little girl. She must be in her seventies now if she's still alive... I'm sure she was harassed in some way because one doesn't run away, especially in such freezing weather!
Re the formatting of my blog. Nothing has changed, I haven't re-formatted it. Have you noticed a change? Hugs, M.

PEDRO, sí, tiene que ser horrible. Pero sus razones tendría la pobre criatura. Besotes, M.

GRACIAS MIS QUERIDOS

elena clásica dijo...

Conmovedora historia. La alegría de la niña, mezclada con su soledad; su extroversión con el frío; la apariencida de normalidad de la familia con la resistencia de ella a volver... y esa inquietante figura del hombre enfermo, delirante de calentura, pobre y solo, ay, todo ello parece estremecernos en una realidad desconocida o que nuestra mente quiera desconocer desde su parte consciente.

Los rojos lunares parecen haber pintado un paisaje nevado.

Tan hermosa como terrible historia.
Recibe un gran abrazo, querida Merche.

Merche Pallarés dijo...

ELENA CLÁSICA, así es, querida. Terrible historia de aquellos años de plomo y pobreza... Gracias de nuevo por tu comentario. Muchos besotes, M.

BIPOLAR dijo...

la chiquilla me ha recordado a una gitanilla de mi tierra que está como una jaula de grillos...

(qué bien escribe tu tía, me admiro una y mil veces, me sorprende muchísimo para su edad)

Merche Pallarés dijo...

BIPO, supongo que hay muchas niñas así... Y, sí, mi tía escribía muy bien para su edad. Besotes, M.