martes, 11 de agosto de 2009

A PIE BAJO EL SOL DE AGOSTO (1)

BASQUE COUNTRY


ESTE CAPÍTULO ES BASTANTE LARGO POR LO TANTO LO HE DIVIDIDO EN SEIS BLOQUES QUE IRÉ POSTEANDO.

"Llego el dia de la marcha. A pesar de que quisieron disuadirles de hacer el viaje a pie, María y Miguel decidieron ponerse en camino. Ya lo tenían todo preparado. Los Larrabeiti les habían regalado unas latas con las que llenaron las mochilas.

María y Miguel fueron despedidos como si emprendiesen una aventura peligrosa. Ellos se reían y les decían:
--¡Veremos hasta dónde llegamos!

Salieron de París en un tren de "banlieu" (las afueras) que tomaron en el Quai d'Orsay, y al cuarto de hora se apearon en Jubisy, un pueblecito de los arrabales. Anduvieron unos doscientos metros y, cuando se hallaban ya en la carretera, María y Miguel se contemplaron mutuamente. Verdaderamente, el aspecto que tenían era un poco extraño para el viaje que iban a emprender. Miguel llevaba camisa azul marino, alpargatas, la manta color sangre de toro en bandolera y, a la espalda, la mochila bien cargada. María calzaba zapatos de lona y vestía un trajecito de seda artificial estampado de flores. Tambien llevaba la mochila a la espalda y, en la cabeza, un sombrero de paja de forma achinada color verde botella, que le había regalado una amiga catalana.

Enseguida se dieron cuenta de que la mochila de María pesaba demasiado. La correa le hacia mucho daño en el hombro. Para quitar bulto y, sobre todo, peso, trasladaron muchas latas y una manta ligera a la mochila de Miguel.

Estaban en pleno agosto, y el calor era sofocante. Anduvieron todo el dia procurando tomar carreteras de segundo orden, para evitar la circulación." (Continuará)

(Nota mia: me pregunto ¿qué circulación habría en los años treinta?)

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WALKING UNDER THE AUGUST SUN (1)

AS THIS CHAPTER IS QUITE LONG, I'VE DIVIDED IT INTO SIX BLOCKS WHICH I WILL BE POSTING.

The day of the departure arrived. Even though everyone tried to persuade them not to take this walking trip, María and Miguel decided to go ahead. They had everything ready. The Larrabeitis had given them some cans of food with which they filled the back-packs.

Everyone said goodbye to them as if they were undertaking a very dangerous adventure. They laughed and said:
--Let's see how far we make it!

In the Quay d'Orsay, they boarded a "banlieu" (outskirts) train. Fifteen minutes later they got off at Jubisy, a village of the suburbs. They walked two-hundred metres and, once they were on the road, looked at eachother bewildered at how strange they looked for such a trip! Miguel had a navy-blue shirt, espadrilles, the blood-red blanket over his shoulder and the back-pack. María wore canvas shoes, had a flowery artificial-silk dress and a Chinese bottle-green straw hat given to her by a Catalan girlfriend.

Soon María realized her back-pack was far too heavy. The strap hurt her shoulder a lot. In order to make it lighter, they emptied it of the food cans and the light blanket which were transferred to Miguel's back-pack.

It was the middle of August and the heat was suffocating. They walked all day, trying to take side roads where there was less traffic. (It will continue)

(My note: I have a question: How much traffic could there have been in the 1930's?)









15 comentarios:

Cecilia dijo...

Con esta temperatura y estos textos, lo que apetece es irse al campo a caminar y respirar aire limpio.

Espero que el verano esté siendo agradable para ti.

FERNANDOG dijo...

Merche:

sigo vivo!!, a pesar de que no aparezco en tu blog con la frecuencia de antes, aquí estoy.

Espero que en dos semanitas, esto amaine y pueda recuperar la asiduidad de visitas a tu blog.

Besos,

Juan Luis G. dijo...

Es que en ocasiones, el ir a pie a los sitios no es tan fácil como parece.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Esto es el inicio de toda una aventura. Sin duda.
Besos.

Merche Pallarés dijo...

CECI, como te dije en tu blog ¡qué alegría leerte de nuevo! Mira, qué casualidad que he llegado a este capítulo de las historias de mi tia en el mismo mes que ellos iniciaron su viaje a pie... Qué curioso ¿no? Besotes, M.

FERNANDOG, no te preocupes, te espero... Besotes, M.

JUAN LUIS G, y menos con alpargatas y ¡zapatos de lona! Besotes, M.

PEDRO, me ha recordado a nuestro Quijo y Sancho... Besotes, M.

GRACIAS MIS QUERIDOS

Stanley Kowalski dijo...

Toda una travesía! Son dignos de admiración! Con lo de la circulación, pienso que podría referirse a cruzarse con desconocidos o algún peligro, puede ser?
Sigo apasionado con estos relatos, querida Merche!

BESOTES DIOSA.

Selma dijo...

Buff.. Sudo y me duele la espalda.. ¿Empatia será?

Estoy casí convencida de que no harán todo este trayecto a pie.. y que nos esperan multitudes de aventuras..
Je me trompe?? ;-)
Mille bisous, Merche!

Merche Pallarés dijo...

STANLEY, algo de eso hay... (el peligro) ya iré contando. Gracias corazón, ¡qué cariñoso eres! Besotes, M.

SELMITA no, no te equivocas ma chère. Ya verás. Yo tambien con este calor sofocante que estamos teniendo puedo empatizar con ellos. Casualidad, como le digo a CECI que haya coincidido la historia con el mes de agosto. Gros bisous ma belle, M.

GRACIAS DE NUEVO MIS QUERIDOS

Isabel Huete dijo...

¡Qué chalaos! Entonces las mochilas encima no eran como las de ahora que apenas pesan sino de loneta, con armazones de hierro y correajes de piel, y enormes. No me extraña que a María le destrozara los hombros.
Esta aventura promete...
Besis.

Marcelo dijo...

Una de las cosas que más me impresionan de esa época son las caminatas. Mi madre fue caminando de Alozaina a Málaga, como todos los del pueblo. Todo se hacía caminando!
Un beso

Merche Pallarés dijo...

ISABEL HUETE, es cierto que las mochilas NO eran como las de hoy en dia... Sí, qué pintas llevaban con sus alpargatas y zapatos de lona. Hoy en dia para emprender esa caminata irían con sus buenos Adidas... Besotes guapa, M.

MARCELO parece ser que sí, andaban mucho antiguamente. Aquí, hasta hace bien poco, en Ibiza era normal trasladarse de un pueblo a otro a pie o en bici. Por eso la gente mayor es tan resistente y, mismo que hayan pasado apuros económicos y guerras muchos son muy lóngevos. Besotes, M.

Antònia P. dijo...

Toda una aventura. Recuerdo a la abuela que se iba tranquilamente a Lleida a pie. Tenía más de ochenta años y no se lo pensaba demasiado. Hay 18 Kms.
Besos.

Merche Pallarés dijo...

ANTONIA P. Sí, antes se andaba mas y no lo pensaban si eran 18 kms. como tu abuela. Besotes, M.

BIPOLAR dijo...

El marido un cabezón. Hace andar a la mujer, los dos cargados como mulas, cuando podían haber ido en bicicleta

Merche Pallarés dijo...

BIPO, pues sí. Podrían haber ido en bici tan ricamente. Aunque, como dice mi tia, siempre quisieron hacer un viaje a pie... Besotes, M.