viernes, 26 de marzo de 2010

DON QUIJOTE


Capítulo XLII- 2ª parte - de nuestra lectura colectiva en el blog "La Acequia" de Pedro Ojeda Escudero (sin traducción al inglés)
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Chapter 42- 2nd part- of our joint reading in Pedro Ojeda Escudero's blog "La Acequia" (without an English translation)
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Este capítulo va,"mayormente", de maravillosos consejos y es cortito. ¡Loados sean todos los dioses!

(Pero Cervan ¡no suelta a los duques! Se aferra a ellos como a un clavo ardiendo. ¿Desaparecerán en algun capítulo? Me pregunto...)

Los duques (grrrrrr....) quieren seguir con las burlas. El duque le dice a Sancho que se prepare para "...ir a ser gobernador, que ya sus insulanos le estaban esperando como el agua de mayo..." Sancho le dice que desde que vió a la tierra "...tan pequeña, se templó en mi la gana que tenía tan grande de ser gobernador, porque ¿qué grandeza es mandar en un grano de mostaza, o qué dignidad o imperio el gobernar a media docena de hombres tamaños como avellanas...? El prefiere "...una tantica parte del cielo aunque no fuese más de media legua...". Ésto le gustaría más "...que la mayor ínsula del mundo".

El duque le dice que eso no se lo puede dar más que Dios. Que él solo le puede proporcionar una isla redondita y fértil que donde él, si se sabe dar maña "...podéis con las riquezas de la tierra granjear las del cielo." Sancho claudica y dice "venga esa ínsula" que no es por ambición ni ansias de poder "...sino por el deseo que tengo de probar a qué sabe el ser gobernador."

Le dice el duque que una vez que haya probado las mieles del poder "...comeros heis las manos...por ser dulcísima cosa el mandar y ser obedecido..." Sancho le responde "...yo imagino que es bueno mandar, aunque sea a un hato de ganado." El duque le dice que esa misma tarde "...habéis de ir al gobierno de la ínsula, y esta tarde os acomodarán del traje conveniente que habéis de llevar...". Sancho le dice que le vistan como quieran pero que él siempre seguirá siendo Sancho Panza. (¡Olé, mi niño!)

"Vos, Sancho, iréis vestido parte de letrado y parte de capitán, porque en la ínsula que os doy tanto son menester las armas como las letras, y las letras como las armas". Sancho contesta que "letras pocas tengo, porque aún no sé el abece..." que se manejará con el "Christus". "De las armas manejaré las que me dieren, hasta caer, y Dios delante."

En ésto llegó Quijo y asiéndole de las manos a Sancho una vez más (ejem...ejem...) le llevó a su estancia. Cerró la puerta trás de sí y empezaron los consejos. Quijo está feliz de que Sancho haya logrado tan grande honor antes que él. "Otros cohechan, importunan, solicitan, madrugan, ruegan, porfían y no alcanzan lo que pretenden..." Sin embargo ha llegado Sancho y sin quererlo ni beberlo "...que para mí ...eres un porro, sin madrugar ni trasnochar y sin hacer diligencia alguna, con solo el aliento que te ha tocado de la andante caballería, sin más ni más te ves gobernador de una ínsula...".

Que no piense que es por sus méritos por lo que consigue su ínsula sino por el cielo y la caballería andante. Que esté atento a ese su "catón" que quiere guiarle para que saque "...a seguro puerto de este mar proceloso donde vas a engolfarte, que los oficios y grandes cargos no son otra cosa sino un golfo profundo de confusiones." Le aconseja primero que ha "...de temer a Dios, porque en el temerle está la sabiduría y siendo sabio no podrás errar en nada." Segundo, se ha de conocer a sí mismo. "Del conocerte saldrá el no hincharse como la rana que quiso igualarse con el buey, que si esto haces, vendrá a ser feos pies de la rueda de tu locura la consideración de haber guardado puercos en tu tierra."

Sancho le responde que, bueno, guardó puercos en su infancia pero que despues fueron gansos los que guardó. Y "...que no todos los que gobiernan vienen de casta de reyes." Quijo le dá la razón y le pide "Haz gala de la humildad de tu linaje y no te desprecies de decir que vienes de labradores... y préciate más de ser humilde virtuoso que pecador soberbio." "...No hay para qué tener envidia a los que padres y abuelos tienen príncipes y señores, porque la sangre se hereda y la virtud se aquista (se adquiere), y la virtud vale por sí sola lo que la sangre no vale."

Luego sigue con que si "...trujeres a tu mujer contigo..." (No es bueno que estén los líderes gubernamentales sin pareja...) "...enseñála, doctrínala y desbástala de su natural rudeza... porque todo lo que suele adquirir un gobernador discreto suele perder y derramar una mujer rústica y tonta." (¡Ay! esa misoginia de nuevo...). Que en caso de que enviudase "...no la tomes tal que te sirva de anzuelo y caña de pescar, y del "no quiero de tu capilla", porque en verdad te digo que de todo aquello que la mujer del juez recibiere ha de dar cuenta el marido en la residencia universal...". (Igualito que el caso Matas...)

Sigue la retahíla de consejos (tan actuales...): que no se guíe "por la ley del encaje"; que hallen en él más compasión "...las lágrimas del pobre, pero no más justicia que las informaciones del rico"; Que descubra la verdad "...por entre las promesas y dádivas del rico como por entre los sollozos e importunidades del pobre"; que no descargue "...todo el rigor de la ley al delincuente, que no es mejor la fama del juez riguroso que la del compasivo". "Si acaso doblares la vara de la justicia, no sea con el peso de la dádiva, sino con el de la misericordia." Con varios ejemplos más, Quijo insiste que la misericordia es más importante que la justicia. (TOMEN NOTA LOS JUECES DEL CASO GARZÓN...). Cuando le toque juzgar a un enemigo "...aparta las mientes de tu injuria y ponlas en la verdad del caso". Que no le ciegue "...la pasión propia en la causa ajena..." Si una mujer hermosa fuera a pedirle justicia "...quita los ojos de sus lágrimas y tus oídos de sus gemidos...".

"Si estos preceptos y estas reglas sigues, Sancho, serán luengos tus días, tu fama será eterna, tus premios colmados, tu felicidad indecible, casarás tus hijos como quisieres, títulos tendrán ellos y tus nietos, vivirás en paz y beneplácito de las gentes, y en los últimos pasos de la vida te alcanzará el de la muerte en vejez suave y madura...".

Seguiremos con LXIII donde Cervan seguirá con sus magníficos consejos, esta vez para el cuerpo.

16 comentarios:

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

Si Merche...desde luego esos consejos como apunto en mi blog tienen una vigencia tan de hoy que mejor debieran erigirse en manual del político de hoy...besos

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

No desesperes: desaparecerán los Duques, aunque todavía falta para ello...
Excelentes los consejos. Veo también que te has fijado en los apunes misóginos: piensa que en aquel tiempo el cargo de administrar justicia sólo recaía en los hombres y que, por lo tanto, sus mujeres podían torcerla...
Besos.

Cornelivs dijo...

Asi es, amiga Merche, estos consejos son extraordinarios y muy actuales. Y Cervantes...un genio.

Besos.

Asun dijo...

Osea que esa es la famosa ínsula por la que nuestro Sancho se desvive y ez capaz de azotarse las posas...

Este Cervan, como tu le llamas era todo un visionario, porque todos esos consejos son de total actualidad.

Besos

Juan Luis G. dijo...

Hola Merche.

Con el Quijote sigo a paso de tortuga, me lleváis ya demasiado de ventaja. Es un camino largo que pienso acabar a mi ritmo.

Un beso.

Stanley Kowalski dijo...

De esta parte me acordaba poco y nada. Que bueno esto de releerlo!!

BESOTES MERCHE, BUEN FINDE Y HASTA EL LUNES!!!!!!!!!!!!!

pancho dijo...

Personaje de poca atracción y simpatía. Hasta los franceses no le tienen buena fe a este duque. ¿Viste la sombra que proyecta?

DQ, alter ego de Cervan, se siento un poco celosillo de S. Le da consejos para un buen gobierno, pero sólo después de llamarle porro sin mérito ninguno para llegar a ser gobernador, bien visto. En la actitud de DQ va implícita la eterna queja de su creador, que siempre se consideró injustamente tratado por la sociedad. Sobre todo después del cautiverio y Lepanto. A S le toca aguantar el chaparrón de su amo, ni se entera de tan abducido como estaba por la ínsula tan frondosa que le tienen prometida, como la de la foto.
"No es bueno que estén los líderes gubernamentales sin pareja.": Disiento, mejor están de single, así se llenan antes y dejan algo para los otros.

Capítulo corto pero con mucho que contar.
Un abrazo

Paco Cuesta dijo...

Sancho en esta ocasión ha dado una auténtica lección a tus queridos duques, les ha superado incluso cuando se humilla.
D. Quijote a reaparecido con fuerza.
Ésta vez ganan los nuestros.

Merche Pallarés dijo...

TUCCI, sí, los politicastros los deberían tener MUY en cuenta... Besotes, M.

PEDRO, ahora sí. Has leido mi resumen... Sí, sé que era un mundo muy machista. Besotes, M.

CORNELIVS, ¡un genio! Besotes, M.

ASUN, de total actualidad, sí. Esperemos que los politicastros lean nuestros comentarios. Besotes, M.

JUAN LUIS G., tu, querido, sigue a tu ritmo. La verdad es que es un placer leer tus comentarios porque nos refresca (por lo menos a mi) la memoria. Besotes, M.

STANLEY, siempre es bueno rememorar capítulos excelentes, como éste. Feliz finde para ti tambien mi querido. Besotes, M.

PANCHO, lo de la sombra no lo he captado... Ahora, este capítulo es toda una lección para nuestros politicastros actuales. Y, sí, Quijo es el alter ego de Cervan y con MUCHA razón. Pobret, lo que sufrió... Besotes, M.

PACO CUESTA, sí, Sancho se da mucha cuenta de las bromas pero acepta seguir el juego a ver lo que caé... no sea que sea verdad lo de la ínsula... Besotes, M.

GRACIAS MIS QUERIDOS

pancho dijo...

Con lo de la sombra me refería a la última ilustración que puse en el capítulo. Hace sombra de burro.

Un abrazo

Cosmo dijo...

Me ha sorprendido que don Quijote haya olvidado que Sancho aún no ha terminado de azotarse para liberar a Dulcinea, ¡qué grande y generoso!
Estupenda tu manera de contarlo.Abrazos

Merche Pallarés dijo...

PANCHO, gracias por la explicación. Ya ví la sombra del burro ¡muy buena! Besotes, M.

COSMO, me parece que Sancho va a pasar de azotarse las "posas"... Besotes, M.

Abejita de la Vega dijo...

La mujer de Matas podría sentirse aludida con ese consejo que la mujer no sea la caña o anzuelo para recibir lo que el santo esposo no puede rapiñar. ¡Muy bueno, Merche!
Las mujeres no pintaban nada entonces, eran la mujer de...y nada más. Eso sí había que desbastarla. quitarla lo basto
Los duques grrrrrr, eso es. Y desaparecerán, paciencia.

Un beso, en el otro post no te puse lo bien que estás en la foto, camino de París.

Besos

Merche Pallarés dijo...

ABEJITA, esa parte la verdad es que me recordó a la mujer de Matas... Besotes, M.

Antonio Aguilera dijo...

Merche, disculpa, pero en este ordenador no tengo tildes.

Pues yo, el consejo que mas me jode, y tu lo apuntaste en mi blog, es el primero.
Hay que temer a dios, si no nos morimos tontos.

Le vi una postura de amor paternal a don Quijote: coge a Sancho de la mano, se lo lleva para su estancia, ejem ejem no pienses mal jajaja; le llama reiteradas veces hijo, aunque tambien porro

Lo de N.T. era Nuevo Testamento. Myr que vive en Israel te contesto.
Me referia al Maestro, Jesucristo, y su discipulo amado, Juan.
Es que tambien estudie un tiempo para cura....no se lo digas a nadie.

Muchos besos de primavera

Merche Pallarés dijo...

ANTONIO AGUILERA, sí, ví que MYR me contestó. Gracias. ¿¿¿Estudiaste para cura??? Hijo, me he quedado a cuadros... Besotes, M.