domingo, 14 de marzo de 2010

UN MÉDICO POCO ABNEGADO (1)


"Esta hermana de Rosita se había casado hacía un año con el hijo de "El Remitente", un buen muchacho, muy trabajador, que ayudaba a su padre en el negocio. Pero Angustias, desde que se casó, no había tenido dia bueno. Empezó a sentir un dolor en la cintura y en el bajo vientre. Al anochecer tenía décimas de fiebre. A medida que avanzaba el tiempo, la fiebre iba subiendo, y desde hacía más de un mes no se veía libre de ella, ni de día ni de noche. El médico, don Joaquín, le había recetado unas pastillas para la tos. ¡Pero Angustias no tosía!

--¡Cosas de don Joaquín!--solían decir los de Candera, que no se fiaban de la ciencia de aquel médico y se daban cuenta de lo poco que se preocupaba de sus pacientes.

Don Joaquín se limitaba a cobrar su sueldo de médico titular y consideraba que ya hacía bastante con vivir en aquel pueblo tan apartado y aburrido.

Para cubrir las apariencias, fijó una hora de consulta al día en una habitación de su casa... y ¡que le fueran echando pacientes! En el espacio de una hora, los despachaba a todos, fueran leves o graves, y eso que algunos venían de lejos.

Un día le trajeron, en el serón de un mulo, a una anciana de ochenta años. Estaba sin conocimiento y tenía la ropa manchada de sangre. María vió cómo la bajaban del mulo para que la atendiese don Joaquín, y se asombró cuando le dijeron que había tenido un vómito de sangre, probablemente una perforación de estómago, y que la traían de un cortijo que lindaba con Ciudad Real. Pero su asombro creció al enterarse, a los quince días, cuando ya María la creía muerta, de que la mujer se había curado y de que la habían visto recogiendo habas en su huerto." (Continuará)

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A NOT TOO SELF-SACRIFICED DOCTOR (1)

Rosita's sister had been married for a year with "El Remitente" (The Sender's) son, a good young man, hard-working who helped his father with his business. However, Angustias, since the wedding, hadn't had a good day. She started feeling pain in her waist and lower abdomen. At night she had a slight fever. As time went by, the fever intensified and it had been more than a month that she couldn't get rid of it day or night. The doctor, don Joaquín, had given her coughing pills. But Angustias didn't have a cough!

--Typical of don Joaquín!-- said the people of Candera, who didn't trust his scientific knowledge and took note of the little attention he bestowed his patients.

Don Joaquín limited himself to receiving his salary as the official doctor and thought that he was already doing enough by just living in that far-away and boring village.

In order to save face, he allowed one hour a day for appointments in a room of his house and... awaited the flood of patients! In one hour, he finished with everyone whether they had slight or serious illnesses; even though some came from far away.

One day, they brought on a mule's hamper, an eighty-year-old woman. She had fainted and had blood-stained clothes. María saw how they brought her down from the mule so that Don Joaquín could assist her. She was surprised to find out that she had vomited blood, probably due to a stomach perforation, and that they had brought her from a "cortijo" close to Ciudad Real. But her surprise heightened when she found out, after fifteen days when María thought the woman was dead, that she had recovered and some people even saw her collecting beans in her vegetable garden. (It will continue)

22 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

No, no parece que fuera muy trabajador.
Seguro que se licenció copiando.

Besos.

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

Entonces..lo mismo fue un milagro.... porque el matasanos en verdad lo era

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

¡Vaya médico!
En compensación, hay que reconocer que ha habido muchos médicos rurales entregados a su profesión a pesar de los pocos medios con los que disponían.
Besos.

Myr dijo...

Que diferente este médico a AXEL MUNTHE... mi sueco querido de la Historia de Saint Michele, cuya Casa en Capri tuve la alegría de haber podido visitar...

Besos

Asun dijo...

Si la anciana se curó no habría sido probablemente por el buen hacer de don Joaquín. ¡Vaya medico de las narices! Y es que los hay de lo mas peculiares.
Recuerdo a un médico de cabecera que tuve que no me quiso mandar a una especialista, que me llevaba años tratando, porque decía que no le entendía la letra. Naturalmente puse una reclamación en atención al paciente y lo que cambié fue de médico de cabecera.

Besos y feliz domingo

Jan Puerta dijo...

La temporada de habas, parece que hace milagros.
No sabes Merche lo que añoraba entrar en tu espacio.
Un abrazo

Stanley Kowalski dijo...

No es que hacen el juramento de Hipócrates? Este hombre parece que lo olvidó!

BESOTES HERMOSA Y BUEN DOMINGO!

alex dijo...

Tengo la impresión que el medico quería más de lo que tenía.

Un beso cielo

Merche Pallarés dijo...

TORO, éste lo más probable... Besotes, M.

TUCCI, sí creo que lo de la anciana fue un milagro MILAGRÍSIMO porque, mira que venir en un serón, medio muerta y ¡salvarse! Too much. Besotes, M.

PEDRO, seguro que ha habido y los habrá abnegados médicos rurales pero éste era Don Joaquín... Besotes, M.

MYR, tu comentario me ha cosquilleado la curiosidad. He ido a la Wiki y me he enterado de quién era este ilustre sueco y todo sobre su casa de Saint Michel. No, nada que ver Axel Munthe con don Joaquín... ¡Años luz! Besotes, M.

ASUN, como le digo a TUCCI lo de la anciana fue un milagro. Lo que cuentas de tu médico de cabecera ¡no me lo puedo creer! Menos mal que cambiaste. Besotes, M.

JAN PUERTA ¡Bienvenido de vuelta! Yo tambien te echaba de menos. ¿Ya han parado las réplicas en Chile? Espero que si. Gracias por tu comentario. Besotes, M.

STANLEY, sí, se le olvidó... Feliz semana para ti tambien querido Stanley. Besotes, M.

ALEX, ese médico creo que le hubiera gustado estar en Córdoba o en Sevilla con una guapa enfermera ayudándole... Besotes, M.

GRACIAS MIS QUERIDOS

Antonio Aguilera dijo...

Al menos algunos campesinos tenian conocimientos de madicina natural...donde irian los "desauciados" del medico.

El caso de la vieja en el seron del mulo, muy curioso, con ochenta años la pobre.

Que dios nos pille confesaos si nos atrapa un medico de estos.

Bajo pa tu Quijote

Merche Pallarés dijo...

ANTONIO AGUILERA, sí, lo de la anciana es alucinante... y, ¡que sobreviviera! Esa gente estaba hecha de acero... Besotes, M.

Stanley Kowalski dijo...

Respecto a mi chiste, un peón sería el muchacho que (en un campo pequeño) se encarga del cuidado de los animales.

BESOTES Y BUENA SEMANA HERMOSA!!!!!

Fernando Manero dijo...

Bueno, en realidad no sabemos si Angustias sanó o no con las pastillas que le dio don Joaquin. Tampoco tenemos noticia de cuántos pacientes se le morían, si atendía a los que le reclamaban fuera de consulta, si era amable o adusto con los vecinos, a cuántas personas recibia en una hora, si les procuraba las medicinas que solicitaban, etc. Nos faltan datos para juzgarle con tanta severidad como hacen los tertulianos. Cuidado con los juicios de valor. No vaya a ser que cuando se le presentara un caso dificil, como el de la señora ensangrentada, Don Joaquin hacia valer su tiempo y sus saberes para salir airoso de la situación. ¿O cómo superó aquella mujer su grave estado, casi moribundo? ¿no sería la abnegación del vilipendiado galeno la que le permitió seguir viviendo? Me sorprende tanta unanimidad entre los comentaristas. Yo matizaría la opinión. De momento. Un fuerte abrazo, Merche

Montserrat Sala dijo...

Hola amiga:
Vés ya estamos igual! justo se acaba la historia, en el momento mas intrigante. Pues hasta mañana!
Besos.
Por cierto adivina:
S.M.d.LL.

Merche Pallarés dijo...

STANLEY, bueno es más o menos lo que quiere decir en España pero no entendí, o pensé que tenía un doble sentido en vuestro bello país. Gracias por la explicación hoy he estado un poco densa... Besotes, M.

FERNANDO MANERO ¡Woooo! ESPERAAAAAA. Acabo de publicar la segunda parte y falta una tercera aunque no diga "Continua"... Besotes, M.

MONTSERRAT SALA, hoy he publicado la segunda parte. Por cierto, no es S.M.d.LL sino S.A.d.LL. No demos más pistas si us plau... Besotes, M.

Juan Luis G. dijo...

El tiempo todo lo cura, aunque tengas ochenta años.

Un abrazo.

Merche Pallarés dijo...

JUAN LUIS G., ni que lo digas... Besotes, M.

pancho dijo...

If the doctor only worked one hour a day, he would have a lot of spare time to catch up with modern medic, so to have the sanest patients.

Merche Pallarés dijo...

PANCHO, the "sanest" patients??? I think you mean the healthiest patients... There you go inventing words once again! I don't know what he did in his spare time, probably hunting... Besotes, M.

northshorewoman dijo...

was she cured with soda water? that seems strange. I don't understand the curative effects of soda water. Did it have a placebo effect?

Merche Pallarés dijo...

NORTHSHORE, I don't have a clue but it seemed to work... Perhaps it did have a placebo effect; who knows! Hugs, M.

BIPOLAR dijo...

Lo de la mujer de 80 años sobre el burro se me hace un relato de ciencia ficción. ¿No será una "col" de tu tía?